El peso máximo del equipaje de bodega por pasajero es de: 23 kg en Clase económica y 32 kg en Business Class (aplica para la tarifa Business). Sus dimensiones no deben exceder los 158 cm lineales (alto + largo + ancho).
Si las medidas o el peso sobrepasan lo permitido el viajero tendrá que pagar una tasa de unos 60 euros de media (según la compañía), aunque en algunos casos pueden superar los 100 euros. Esto se debe a que algunas, “sancionan” por cada kilogramos que exceda el límite establecido.
Por lo general, las aerolíneas siguen un estándar que establece que puedes facturar una maleta grande con un peso máximo de 23 kilogramos y dimensiones máximas de 158 cm de alto, 158 cm de ancho y 158 cm de largo.
El peso permitido por bulto es de 23 kg como máximo (excepto para los pasajeros business cuyo peso permitido será 32 kg como máximo) y si lo necesitas podrás incrementarlo de 23 kg a 32 kg abonando un importe adicional.
¿Cuáles son las dimensiones de una maleta de 23kg? Las maletas grandes con esa capacidad suelen tener las siguientes medidas: 71-81 cm (longitud) x 43-51 cm (ancho) x 26-30 cm (profundidad). La mayoría de estas maletas grandes tienen las medidas adecuadas para poder ser facturadas en las diferentes aerolíneas.
¿Cuáles son las restricciones para el equipaje de bodega?
La maleta o equipaje de bodega, también conocido como equipaje facturado, es la pertenencia que viaja en el área de carga del avión. Su dimensión máxima debe ser de 158 cm sumando largo, ancho y profundidad. Su peso permitido dependerá de cada compañía aérea, pero suele oscilar entre 23 y 32 kg.
¿Cuánto cuesta una maleta de 23 kilos en el aeropuerto?
En cuanto a las maletas de 23 kg, su precio sube hasta los 15-32 euros en la web o 40-45 euros en el aeropuerto. Existen tarifas más elevadas para las piezas de equipaje sucesivas y especial.
Las chaquetas y los zapatos son las prendas que mayor peso tienen. Por eso siempre se debe procurar ser cuidadoso al respecto a la hora de seleccionar qué chaquetas y qué zapatos llevar. Lo mejor es pesarlo en una balanza y que los números manden.
Bulto máximo 56x40x25 cm. Peso máximo en Turista 10 kilos y en Business 14 kilos. Si superas el estándar debes facturar. 1 litro como máximo en líquidos embotellados.
¿Cuántos perfumes puedo llevar en mi equipaje de bodega?
La cantidad de perfume que puedes llevar en tu equipaje facturado está limitada a no más de 500 ml (16.9 onzas) por recipiente. Además, la cantidad total de perfume en tu equipaje no debe exceder los 2 kg (4.4 libras). Es importante empacar tu perfume de manera segura para evitar roturas o derrames durante el vuelo.
¿Cuánto cuesta llevar una maleta de 23 kilos en Air Europa?
Air Europa
En cuanto al equipaje facturado, el máximo es de 23 kilos en turista y 32 en business, en caso de sobrepasarlo se aplicará un cargo en función del destino de tu vuelo, entre 60 y 100 euros.
Hay varias maneras de determinar cuánto pesa tu maleta antes de dirigirte al aeropuerto. Usando el dispositivo adecuado, puedes asegurarte de que tu equipo se mantenga dentro de la política de la aerolínea. Una de las mejores maneras de medir es con una báscula.
Los comprimidos, polvos, tabletas y otros medicamentos sólidos no están sujetos a ninguna restricción particular a la hora de embarcar. Por tanto, pueden llevarse en la cabina del avión sin ningún problema, pero es mejor si los llevamos con su receta o prescripción médica para tener una mayor seguridad.
Con una maleta mediana o grande tendrás suficiente espacio para transportar hasta 23 kg y asegurarte así de que llevas contigo todo lo que necesitas para tu viaje.
Para maletas de entre 23 y 32 kg (50 y 70 lb) y de entre 158 y 292 cm (63 y 115 in). Si una maleta tiene sobrepeso y sobredimensionamiento, el cargo en dólares solo se cobra una vez . No se aplican cargos por sobrepeso ni sobredimensionamiento al pagar el cargo por maleta adicional.
¿Qué no se puede llevar en la maleta facturada en un avión?
Lo que prohíbe AENA que lleves en la maleta facturada
Gases (por ejemplo, bombonas de gas para campings o similares). Líquidos inflamables (gasolina, pegamento, etc). Sólidos inflamables y sustancias reactivas (cerillas, mecheros (encendedores), linternas a gas etc. Oxidantes y peróxidos orgánicos (lejías y similares).