Las mujeres, como sucedía también con los Kawéskar y los Chonos, eran las encargadas de bucear en las gélidas aguas de los canales australes en busca de mariscos y de mantener siempre encendido el fuego. Los hombres buscaban leña, recolectaban bayas vegetales y cazaban lobos marinos.
Una de las cosas que caracterizaba a los Yámanas era su enorme fortaleza física. Sus brazos eran muy estilizados, no así sus piernas, y alcanzaban una estatura promedio de 1.60 metros.
Creencias. Los yaganes creían en un ser único y poderoso, Watauinewa. A él le rogaban para iniciar prácticamente cualquier actividad. También creían en unos espíritus malignos a los que denominaban curspi, y en criaturas míticas llamadas Hanuch y Kachpik.
Su vestimenta no pasaba de un "cubresexo" y de una corta y dura capa de cuero, generalmente de lobo marino, que les cubría la espalda a medias. Andaban casi siempre descalzos. Sus viviendas eran chozas de troncos y ramas de forma cónica, y su lenguaje era sonoro y rico en vocales.
Las mujeres, como sucedía también con los Kawéskar y los Chonos, eran las encargadas de bucear en las gélidas aguas de los canales australes en busca de mariscos y de mantener siempre encendido el fuego. Los hombres buscaban leña, recolectaban bayas vegetales y cazaban lobos marinos.
La alimentación de los Yagán consistió principalmente en el consumo de carne del lobo marino, nutria, y la carne de ballena. Además, se incluía normalmente en su dieta una gran variedad de especies marinas, entre las que destacan las cholgas, erizos, y algunos peces.
El yagán es el idioma del pueblo canoero del mismo nombre que históricamente habitó el territorio de lo que hoy es el Cabo de Hornos y Tierra del Fuego.
Las casas que construían los yámanas eran muy simples. Sus chozas tenían forma de cono o cúpula. Para hacer una choza, primero construían un armazón con postes o ramas. Luego lo cubrían con hojas y ramas y finalmente, con cueros de lobos marinos.
Del yámana yamana 'hombre', 'persona'. 1. adj. Dicho de una persona: De un pueblo amerindio que habitó las costas del archipiélago de Tierra del Fuego.
Eran cazadores y recolectores. Como cazadores capturaban lobos marinos, ocasionales ballenas, delfines, pingüinos, cormoranes, albatros, gaviotas, bandurrias y guanacos.
Los yámanas eran hábiles en el uso de hondas, empleadas principalmente para apoderarse de aves; conocían los arcos y flechas, con los que cazaban guanacos donde los había, pero esas armas no estaban tan bien confeccionadas como las producidas por los selk'nam.
La unidad social fundamental yámana era la familia, que se componía de padres e hijos. Esta era independiente, fuertemente cerrada y la única estructura social claramente determinada. Tenía como deber social educar a los hijos de acuerdo a los principios vigentes y en pos de las metas sociales tradicionales.
La investigadora detalla que esas comunidades usaban los huesos de los animales -ballenas, lobos marinos, guanacos, aves- para confeccionar utensilios y herramientas, como arpones, cuñas para separar las cortezas y hacer las canoas o punzones.
Los yaganes estuvieron al borde de la extinción, hasta que algunos descendientes se asentaron en la Isla Navarino, región de Magallanes, donde la mayoría de la población se encuentra hasta hoy. Sin embargo, y como pasó en otros casos de pueblos originarios, tuvieron que adaptarse al español y a la vida en sociedad.
- Los Yámanas o Yaghanes estaban situados más al Sur ocupando la costa meridional de Tierra del Fuego y todas las islas del archipiélago del Cabo de Hornos; su núcleo más denso ocupaba el Canal de Beagle.
Dada la naturaleza fría y húmeda de su entorno, la vestimenta de los Yámanas estaba diseñada para proporcionar la máxima protección. Utilizaban pieles de animales, principalmente de lobos marinos, que les ofrecían impermeabilidad y calor.
Cosmovisión. El origen del mundo yagan es relatado a través de una leyenda que narra que, hace mucho tiempo, la luna cayó al mar. A consecuencia de ello, se levantó la superficie, tal como se levanta el agua de un balde cuando una gran piedra cae dentro.
Las creencias yámana pueden ser calificadas de animistas, ya que todos los fenómenos naturales fueron 'culturalizados' en espíritus. Su cosmovisión estaba marcada por la solemnidad con que era tratada y, por ende, las conversaciones en torno al tema eran poco comunes.
De acuerdo con los estudios acerca del pueblo yagán, ellos obtenían sus recursos alimenticios mediante la caza (lobos marinos, nutrias y guanacos), la pesca (mediante el uso de la cestería, tstéapa o aestépa) y la recolección (huevos, hongos y frutos silvestres).
El nombre Moala significa amanecer en lengua yagán. Y no es casualidad: representa el renacer de una pasión, la luz detrás de los días inciertos, y el inicio de un camino nuevo que floreció en Ushuaia, el fin —o el principio— del mundo.
Las mujeres yagan eran eximias fabricantes de cestería, para lo cual usaban juncos que entrelazaban hábilmente. También se dedicaban a la recolección de moluscos. Además eran las que remaban mientras los hombres se dedicaban a la pesca.
Las investigaciones permitieron deducir, en base a lanzas y raspadores encontrados, que, al principio, no eran canoeros sino sólo cazadores de animales que estaban en la costa. A partir de 6400 aparecen herramientas que presuponen la presencia de canoeros que usaban arpones.
El término, que no tiene traducción en castellano, significa «el entendimiento silencioso entre dos personas que están pensando o deseando lo mismo, pero ninguno se atreve a expresarlo». Los yámanas han habitado los canales ubicados al sur de Tierra del Fuego desde hace 7000 años.