Tres razas, etnias o naciones -españoles, indígenas y africanos- se mezclaron genética y culturalmente desde que Cristóbal Colón abriera un Nuevo Mundo en el imaginario europeo. En Chile, este proceso se produjo desde la llegada de Diego de Almagro en 1536.
Influenciado por Charles Darwin, Spencer y Arthur de Gobineau, el intelectual postuló que el chileno pertenecía a una raza superior, mezcla de los godos (españoles) y las chinchas (mapuches).
Se desprende que la población chilena es producto de una paulatina sucesión de intercambios interétnicos entre dos principales actores: el colono mediterráneo de origen español y el indígena nativo de los territorios que hoy corresponden al Chile moderno.
La raza chilena, como todos saben, es una raza mestiza del conquistador español y del araucano, y vino al mundo en gran número desde los primeros años de la conquista, merced a la extensa poligamia que adoptó en nuestro país el conquistador europeo.
El proyecto que contó con la participación de más de 3.000 personas confirmó que el genoma del chileno contemporáneo está compuesto, en promedio, de un 53% de genoma europeo, un 45% amerindio y solo un 2,7% africano. “El porcentaje de genoma amerindio es mayor en ciudades de más al norte y de más al sur.
De acuerdo con diversas fuentes, el chile es originario de México. Y es que evidencias arqueológicas estiman que el chile fue cultivado desde el año 7000 al 2555 a.
Algunos botánicos opinan que el lugar de origen del chile se encuentra en la zona andina, mientras otros especulan que se originó en el sudeste del Brasil, por la gran diversidad de especies de Capsicum que existe en estas dos regiones.
El Estado de Chile, mediante la ley 19.253, reconoce como principales pueblos originarios de Chile a los Mapuche, Aymara, Rapa Nui, Atacameños o Lickan Antai, Quechua, Colla, Chango, Diaguita, Selk'nam, Kawésqar y Yagan.
El próximo viernes 21 de marzo La Descendencia Chilena regresará al escenario de Gran Arena Monticello, para repetir las exitosas presentaciones que realizaron durante el 2024.
“El Estado reconoce como principales etnias indígenas de Chile a: la Mapuche, Aimara, Rapa Nui o Pascuenses, la de las comunidades Atacameñas, Quechuas y Collas del norte del país, las comunidades Kawashkar o Alacalufe y Yámana o Yagán de los canales australes.
¿Cuáles son las características físicas de los chilenos?
Los chilenos de clase media tienen piernas cortas y gruesas, tronco largo, algunos tienen pelo chuzo. (Mestizo promedio) Los de clase alta tienen "cara de caballo" y de físico delgado, piernas largas, parecen cortados a molde.
Si es por lo genes, claro que Chile es mestizo. Como todo el resto de América. Somos de los pocos países donde el componente europeo en el genoma supera el 50%. Argentina y Uruguay tienen más, Costa Rica y Cuba menos, por ejemplo.
"Desde la época de la encomienda, se gesta la unión de la iniciativa europea y el brazo nativo para crear el nuevo patrimonio material y origen del mestizaje. Aquí surge una nueva raza y cuna de la cultura del pueblo chileno: el mestizo.
Muchas veces, el término “mestizaje” se centra en la mezcla entre europeos e indígenas, dejando de lado otras formas de mestizaje, como la mezcla con africanos o asiáticos, y la diversidad étnica dentro de América Latina.
La chilena surgió en México con la llegada de marineros y aventureros chilenos que se dirigieron a las minas de oro recién descubiertas en California. La Costa Chica, zona afromestiza, desde el puerto de Acapulco hasta el de Huatulco, fue un lugar de paso y de descanso para estos exploradores.
Es el fruto que se cultiva en más partes del mundo, pero nació en la región centro oriental de México. Ingrediente indispensable en la cocina mexicana, sus primeros cultivos se remontan unos 6.500 años atrás. Gracias a que Cristóbal Colón lo llevó a Europa, su uso como condimento se extendió por el mundo en pocos años.
Pie de foto, La chilena fue patentada por los chilenos a principios del siglo XX. Sin embargo, si hay que remitirse a las pruebas, estas dicen que la chilena tal y como la conocemos nació en un estadio en el sur de Chile, en la ciudad de Talcahuano, en enero de 1914.
El análisis de los principales aportes genéticos continentales, da para Chile un promedio ponderado americano de 44,34% ± 3,96%, europeo de 51,85% ± 5,44% y africano de 3,81% ± 0,45%. Si bien en promedio es mayor, el aporte europeo a nivel nacional no difiere significativamente del componente americano.
Se desprende que la población chilena es producto de una paulatina sucesión de intercambios interétnicos entre dos principales actores: el colono mediterráneo de origen español y el indígena nativo de los territorios que hoy corresponden al Chile moderno.
La cocina criolla fue el resultado de un proceso de mestizaje, que supuso la asociación de materias primas autóctonas con los ingredientes y técnicas culinarias importadas por los conquistadores hispánicos.
Las cualidades positivas que caracterizan al chileno son: es solidario cuando hay que ayudar, sabe levantarse ante los problemas y dificultades, es esforzado y sacrificado y mantiene siempre el buen humor.