La comida típica de Roma se caracteriza por recetas sencillas pero contundentes, basadas en ingredientes frescos, mucho queso de oveja (pecorino romano), embutidos y cortes de carne.
El plato estrella de Roma por excelencia es la pasta, destacando especialmente cuatro recetas clásicas e históricas: la Carbonara, la Cacio e Pepe, la Amatriciana y la Gricia. Todas comparten una base de ingredientes sencillos y locales: queso Pecorino Romano y pimienta negra.
La amatriciana, la carbonara, la gricia y el cacio e pepe están íntimamente ligados a la historia y el terruño de Roma. Un ingrediente común en todos estos platos (¡además de la pasta!) es el pecorino romano, un queso fuerte de leche de oveja.
En Roma, lo imperdible es su gastronomía de origen humilde y sabores intensos. No puedes irte sin probar la auténtica pasta romana (Carbonara, Cacio e Pepe o Amatriciana), la crujiente pizza al taglio (al corte), el supplì como aperitivo y, para el postre, un gelato artesanal o un tiramisú.
¿Qué platos tradicionales se pueden comer en Roma?
La gastronomía romana destaca por su sencillez, ingredientes de gran calidad y herencia popular. Los platos imperdibles incluyen la pasta alla carbonara (sin nata), los spaghetti cacio e pepe, la amatriciana, el supplì (croqueta de arroz) y el dulce maritozzo.
En Roma, el desayuno típico es rápido, dulce y se toma de pie en una cafetería de barrio. El combo estrella consiste en un café (como un espresso o un cappuccino) acompañado de un cornetto (la versión italiana del cruasán, que suele ser más tierna y abizcochada).
Roma es famosa por cuatro platos de pasta emblemáticos: cacio e pepe, carbonara, amatriciana y gricia. Estas recetas comparten una base común de ingredientes sencillos como el queso pecorino, el guanciale y la pimienta negra, pero cada una tiene su propio carácter e historia. Lee nuestra guía de los platos de pasta clásicos de Roma aquí.
En Roma, la comida principal se sirve entre las 13:00 y las 14:30 horas, y la cena se realiza entre las 20:00 y las 22:30 horas, siendo las 21:00 la hora más habitual para los locales.
Los mejores regalos para traer desde Roma combinan su rica historia, su cultura culinaria y su artesanía. Los artículos más populares y auténticos incluyen desde exquisiteces gastronómicas hasta artículos de piel y recuerdos religiosos.
Roma es mundialmente famosa por sus cuatro pastas tradicionales. Todas comparten una base de ingredientes muy sencilla: la pasta (típicamente spaghetti, rigatoni o bucatini), queso Pecorino Romano, pimienta negra y carne de cerdo curada.
¿Cuáles son las cuatro pastas romanas tradicionales?
Las cuatro pastas clásicas romanas son los pilares de la cocina tradicional de la capital italiana: Carbonara, Cacio e Pepe, Amatriciana y Gricia. Todas comparten una base de ingredientes romanos locales (pecorino y pimienta), combinando diferentes carnes y salsas.
La comida de las popinae y tabernae era simple pero variada: legumbres, queso, fruta, huevos, aceitunas, verduras, tortas de farro o trigo, e incluso carne y pescado.
Disfrutar de la gastronomía romana sin comer queso es muy fácil. Muchos platos icónicos no lo llevan. Solo tienes que evitar especialidades como la Carbonara y la Cacio e Pepe, y pedir siempre tu comida diciendo «senza formaggio» (sin queso) o «senza latticini» para evitar lácteos ocultos en salsas.
Espere: Cuatro platos de pasta emblemáticos: carbonara, cacio e pepe, amatriciana y gricia. Pizza crujiente al estilo romano, servida por porción (al taglio) o entera en las pizzerías. Platos típicos de la comida callejera como supplì (bolas de arroz fritas), bacalao (bacalao salado frito) y trapizzino (una combinación de pizza y sándwich).
En Roma, puedes comprar productos de excelente calidad a muy buen precio si evitas las zonas más turísticas. Los artículos más convenientes y típicos son la gastronomía en supermercados, la artesanía local y la moda de segunda mano.
El postre más auténtico y representativo de Roma es el maritozzo. Consiste en un panecillo tierno y dulce tipo brioche cortado por la mitad y generosamente relleno de nata montada.
La comida es sin duda uno de los mejores recuerdos que puedes llevarte de Italia. Hay miles de formas diferentes de pasta (no solo espaguetis o macarrones). Además, cada región italiana tiene su comida típica, como queso, vino, jamón, salami, aceite, vinagre, etc. ¡Y no olvides comprar Nutella!
Como en el resto de Italia, el desayuno es exclusivamente dulce: se toma café o capuchino, y se come algo dulce como un croissant italiano (cornetto), o algo parecido.
En zonas menos turísticas puedes encontrar platos desde 8 € – 10 €, mientras que en zonas top o con pescado/mariscos es normal ver 18 € – 25 €. Los segundos platos (carne o pescado) suelen estar entre 15 € y 22 €.
Restaurantes elegantes: Para restaurantes más formales, como los de alta gama, lo mejor es optar por un atuendo elegante pero informal. Si bien los jeans pueden ser apropiados si son oscuros y de buen corte, combinarlos con un blazer o una blusa elegante puede ayudarte a cumplir con el código de vestimenta.
Si eres principiante, empieza con: Pizza, Lasaña, Carbonara, Bruschetta, Risotto, Ravioli, Arancini, Focaccia, Minestrone y Tiramisú. ¡Con estos platos encontrarás la base de la cocina italiana más famosa!
La gastronomía romana destaca por su sencillez, ingredientes de gran calidad y herencia popular. Los platos imperdibles incluyen la pasta alla carbonara (sin nata), los spaghetti cacio e pepe, la amatriciana, el supplì (croqueta de arroz) y el dulce maritozzo.
En un principio, la gastronomía romana era muy simple, básicamente se comía el «pulmentum» que era como una papilla de harina de trigo, queso, cereales, legumbres, verduras y fruta. Poco a poco se le fue incorporando nuevas recetas y alimentos, sobre todo con la conquista de nuevos territorios.