Cuando llegamos a España en 2009 éramos unos cuantos universitarios madrileños, granainos, salmantinos… jovenzuelos que nos animamos a probar qué era eso de compartir coche. Hoy cumplimos 15 años, todos un poquito más mayores, pero con el mismo espíritu colaborativo.
La compañía de viajes compartidos francesa BlaBlaCar registró unos ingresos de 259 millones de euros durante el ejercicio pasado de 2023, lo que representó un crecimiento del 29% en comparación con la facturación que obtuvo un año antes, de 197 millones de euros, según ha comunicado la empresa.
Pero normalmente, según fuentes de BlaBlaCar, los Gastos de Gestión representan un 25% adicional que se aplica al importe total, dentro de este porcentaje se aplica el IVA correspondiente. Además, los pasajeros pueden conocer la cuantía de estos gastos siempre antes de realizar el pago.
En España llevamos operando más de 15 años y cada año utilizan BlaBlaCar 1.6 millones de usuarios por su capacidad de democratizar el acceso a un transporte asequible y eficiente.
BlaBlaCar está gestionada por la empresa Comuto, fundada por Fréderic Mazzella en 2006 y cuenta con más de 300 empleados dedicados a la gestión de nuestros diferentes sitios web a nivel internacional.
Asimismo, BlaBlaCar ha registrado unos ingresos de 253 millones de euros, un 29% más que el año anterior. Por primera vez, la empresa ha logrado rentabilidad durante 24 meses y ha cerrado el ejercicio 2023 con un EBITDA positivo, iniciando una nueva fase de crecimiento rentable.
Con el nuevo método de pago, el pasajero no puede acceder a los datos del conductor hasta que ha ingresado el importe del viaje. Así la empresa se asegura que recibirá un porcentaje de la operación, que oscila entre el 9% y el 12% dependiendo de la antelación con la que se reserva el trayecto.
Vale más de 1.400 millones de dólares y opera en 20 países de todo el mundo. Sin embargo, sólo hay uno en el que Blablacar se enfrenta a problemas legales: España.
Si todo ha ido bien durante el viaje, el conductor recibirá automáticamente el dinero a través de la plataforma BlaBlaCar. Por mucho que reserves con antelación, el conductor no dispondrá del dinero hasta que se confirme el viaje, 1 hora después de la hora estimada de llegada a destino.
Los precios se fijan en el momento en el que un conductor publica un viaje y, en ningún caso, son negociables. El precio aplicado viene siempre determinado por un importe sugerido por BlaBlaCar, en función del itinerario y los costes reales que asume el conductor.
La plataforma de BlaBlaCar ha generado más de 104 millones de encuentros humanos. Los conductores de BlaBlaCar han conseguido un ahorro de 513 millones de euros. Tenemos más de 830 empleados trabajando en 6 hubs globales.
Por primera vez en sus diez años de vida hace públicos sus datos de facturación tras cerrar 2022 con una cifra de negocio de 197 millones de euros, el doble que el año anterior —muy afectado por las restricciones de la pandemia— y un 52% más que en 2019, el último ejercicio de normalidad.
Pero ya está, nos hemos puesto al día. Aquí, cada asalariado maneja a 350.000 miembros. ¿Se lo puede imaginar?” Es difícil, en efecto, imaginarse lo que pasa en BlaBlaCar. Hace diez años, covoiturage.fr (su antiguo nombre) sólo era una pequeña web gratuita sin modelo económico.
BlaBlaCar es seguro, siempre que tengas en cuenta una serie de recomendaciones. Además de leer con atención las reseñas de los conductores, así como comprobar que las solicitudes de viajeros son verídicas, necesitarás proteger mejor tu privacidad digital e identificar posibles engaños.
BlaBlaCar es una plataforma francesa de viajes compartidos en coche con sede en París. Su sitio web y sus aplicaciones móviles conectan a conductores y pasajeros dispuestos a viajar juntos entre ciudades y compartir el coste del trayecto, a cambio de una comisión de entre el 18 % y el 21 %.
El sultán Hassanal Bolkiah de Brunei es famoso por su colección de automóviles valorada en 5 mil millones de dólares, que incluye más de 7.000 Rolls Royce, Bentley y Ferraris personalizados.
Después de cada viaje, necesitamos 1 hora para confirmar que todo ha ido bien tanto para el pasajero como para el conductor. Una vez confirmado el viaje, el pago se enviará automáticamente a la preferencia de cobro que hayas seleccionado en tu Perfil.
En la actualidad, la aplicación está presente en 22 países: Francia, España, Italia, Reino Unido, Portugal, Polonia, Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo), Alemania, Ucrania y Rusia, Turquía, India, Hungría, Rumanía, Croacia, Serbia, México, Brasil, República Checa y Eslovaquia, convirtiéndose así en lplataforma ...
A lo largo de este tiempo, más del 20% de la población española, es decir, 10 millones de personas, han probado en algún momento la plataforma. De hecho, sólo en el último año, un millón y medio de usuarios únicos activos han publicado o reservado un asiento en BlaBlaCar, un 3% más con respecto a 2022.
Para ser aptos de cara a realizar viajes en la plataforma, los vehículos deben contar con cinturones de seguridad, 4 ruedad y menos de 7 plazas. Para evitar problemas y conservar el espíritu de la plataforma, el número máximo de asientos que un conductor puede ofrecer en un viaje será 4.
Las ventas netas cayeron de unos 130 millones de euros en 2019 a 80 millones de euros en 2020, pero ascendieron a 253 millones de euros el año pasado. Brusson afirmó que logró esta recuperación sin recortes de personal ni ERTE. BlaBlaCar sí recaudó fondos durante este período, recaudando 97 millones de euros en 2021, lo que le dio a la empresa una valoración de 2.000 millones de dólares .
Si vas a viajar en coche y vas solo, te animamos a que publiques tu viaje en BlaBlaCar. Además de ahorrarte dinero, compartirás tu trayecto con la comunidad de usuarios más fiable del mundo. Consigue un 10%* más de ahorro como conductor o un descuento del 10% en tu próximo viaje, con cada trayecto que realices*.
¿Quién es el fundador de la aplicación Bla Bla Car?
BlaBlaCar nació una Navidad, cuando su fundador, Frédéric Mazzella , un estudiante de Stanford, quiso volver a casa con su familia en la campiña francesa.