Lo ideal es colocar el embutido en las estanterías centrales y superiores, donde la temperatura varía entre 4 y 8 grados centígrados. Cuando se quiera consumir de nuevo, bastará con sacar el embutido de la nevera con un poco de antelación para que las lonchas se vayan adaptando a la temperatura ambiente.
Lo ideal para conservar el embutido en las mejores condiciones es hacerlo en un lugar fresco y seco, en el que no haya cambios bruscos de temperatura, con una buena ventilación, oscuro, colgados boca abajo y sin que se toquen unas piezas con otras…
Principalmente, los embutidos curados enteros como el chorizo, salchichón, lomo o un jamón sin empezar son los que no necesitan refrigeración obligatoria. Su lugar ideal es un lugar fresco y seco, oscuro y ventilado, donde el almacenamiento y conservación de embutidos curados es óptimo.
Lo ideal es apilar las lonchas y envolverlas correctamente en film transparente. También se pueden conservar en un tupper con cierre hermético. La temperatura a la que guardamos el embutido loncheado debe ser en torno a los 7 grados, por eso, las baldas de la zona superior y central de la nevera, son las más adecuadas.
Cuando se busca conservar los embutidos por más de un par de semanas, una opción recomendada es utilizar bolsas de vacío. Este método no solo protege los alimentos al evitar que se sequen, sino que también los resguarda del moho, preservando su frescura y calidad.
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¿Dónde se cuelgan los embutidos?
Los embutidos curados se cuelgan en cámaras de secado controladas, donde la temperatura y la humedad están reguladas para permitir que la carne pierda humedad de manera controlada, concentrando el sabor y mejorando la textura.
Lo ideal para la conservación de estos productos es ponerlos en la nevera por debajo de los 7 grados. En caso de no consumir el embutido artesano inmediatamente, durante la compra del mismo también tenéis la opción de pedir que os lo envasen al vacío.
¿Puedo comer embutidos que han estado 2 días en el frigorífico?
Cómo almacenar sus salchichas
Elija los lugares más fríos de su refrigerador para guardar las salchichas y manipúlelas siempre con las manos limpias y secas. Si compra salchichas frescas, consúmalas en los 2 días siguientes a su fecha de compra . Una vez cocinadas, asegúrese de consumirlas o congelarlas en un plazo de 3 a 4 días.
Cuelgue los embutidos en lugares secos, frescos, sin luz directa y con ventilación, ya que la humedad es una de las principales causas que favorecen la aparición de moho. Si la pieza ya está empezada, siempre la parte del corte mirando hacia abajo y sin que rocen unas con otras.
Antes de abrirlo, no es necesario refrigerar la salchicha de verano . Dado que está completamente curada, ahumada y seca, se conserva durante semanas o incluso meses, dependiendo de su envasado.
La duración del embutido envasado al vacío varía en función de varios factores, como la calidad del embutido, la temperatura de almacenamiento y la higiene. En general, los embutidos envasados al vacío pueden durar hasta 90 días, aproximadamente.
Aunque no lo creas, los embutidos como el salchichón y chorizo, no necesitan de una nevera para mantenerse. Tampoco cuando han sido abiertos, esto se debe ya están curados.
✅ Los embutidos ibéricos y loncheados pueden conservarse perfectamente fuera de la nevera entre 4 días y hasta una semana, siempre que estén en un lugar fresco, seco y sin exposición directa al sol. Sabemos que suena repetitivo, pero es porque es clave que lo tengas muy presente.
En climas cálidos, los fiambres deben mantenerse fuera de la heladera el menor tiempo posible. Se recomienda no dejarlos a temperatura ambiente por más de 2 horas. Si la temperatura ambiente supera los 32°C , este tiempo se reduce a 1 hora. Después de este período, el riesgo de contaminación aumenta significativamente.
Cuando dejamos un queso a temperatura ambiente, es decir, en contacto con el calor, tiende a sudar, esto hace que pierda grasa y como consecuencia se produce un cambio de textura y sabor. Por eso para conservar y mantener las propiedades del queso hay que mantenerlo refrigerado la mayor parte del tiempo.
Guarda los embutidos en un lugar con buena ventilación, lejos de la humedad y la luz directa del sol. Una despensa o una bodega con temperaturas entre 15 y 20 °C es ideal.
¿Cómo conservar el embutido/jamón/queso envasado al vacío y que hacer antes de consumirlo? Para la conservación una vez que el embutido, jamón o queso se encuentre al vacío, lo ideal es meterlo en el frigorífico entre 5ºC a 10ºC o en un lugar sin humedad y fresco.
El colgado surgió como una solución práctica: permitía que el aire circulara uniformemente alrededor de las piezas, evitando la acumulación de humedad y favoreciendo un secado homogéneo. Además, los ganchos de madera o metal protegían los jamones de posibles plagas y aseguraban un almacenamiento eficiente en bodegas.
Tapar el jamón con film más de 48 horas podría provocar la condensación de la humedad generada en la zona de corte y ocasionar mohos. Si es para consumo lento (más de 48 horas) podemos cubrir el jamón con un paño de algodón después de protegerlo con la película de grasa.
¿Cómo conservar el embutido para que no se ponga duro?
La clave para una perfecta conservación de los embutidos curados como las cañas de lomo, salami y similares, es colgarlos en un lugar fresco, seco y lo más oscuro posible sin que las piezas se toquen. De esta manera evitaremos que los embutidos suden y también impediremos que les dé la luz del sol.
Por norma general no es recomendable. El moho puede haber hecho que determinados microbios y bacterias penetren a través de la piel del embutido y desarrollar sustancias tóxicas para el organismo, como las micotoxinas, que podrían llegar a causar una intoxicación crónica.