El turismo comunitario es un modelo de gestión turística donde las comunidades locales, a menudo indígenas o rurales, controlan y administran directamente sus propios servicios. El objetivo es ofrecer a los viajeros experiencias inmersivas, culturales y ecológicas, asegurando que los beneficios económicos se queden en el territorio para su propio desarrollo sostenible.
El turismo comunitario designa las formas turísticas propuestas y gestionadas por las comunidades locales, de forma que se integren de manera armónica en las diversas dinámicas colectivas, sociales y medioambientales del lugar de acogida ( Sancho, 2005: 7).
Los tres tipos principales de turismo, clasificados por el ámbito geográfico y la procedencia del viajero según la Organización Mundial del Turismo (OMT), son: Worldpackers
Turismo es un término que comprende las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos a su entorno habitual durante un período de tiempo inferior a un año, con fines de ocio, negocios u otros. Si no se realiza pernoctación, se consideran «excursiones».
Impacto del turismo comunitario y sus pilares clave
El turismo comunitario articula diversas dimensiones: Socioeconómica: distribuye los beneficios equitativamente en comunidades marginadas. Cultural: revitaliza lenguas, saberes y tradiciones. Ambiental: promueve el manejo sostenible de ecosistemas.
También se describen los elementos clave de las comunidades, entre los que se incluyen grupos de personas, una localidad definida, el sentimiento de comunidad, la organización natural, la permanencia y las similitudes entre sus miembros.
El turismo se clasifica en múltiples categorías según la motivación del viajero. Los cinco tipos principales son el de sol y playa (descanso junto al mar), cultural (exploración de historia y arte), naturaleza/ecoturismo (contacto con el medio ambiente), aventura (deportes extremos) y de negocios (viajes de trabajo).
La tipología de Cohen divide a los turistas en cuatro tipos según su deseo de familiaridad y novedad: vagabundos, exploradores, turistas de masas individuales y turistas de masas organizados.
Según las llegadas internacionales, los diez países turísticos más populares del mundo son: Francia, España, Estados Unidos, China, Italia, Turquía, México, Tailandia, Alemania y Reino Unido.
El turismo comunitario, según la OMT (2016), es una industria de unos 16 mil millones de dólares. Estas cifras, ya bastante importantes, se prevé que habrán crecido un 35% en 2020 según The World Travel & Tourism Council (WTTC).
Los Centros de Turismo Comunitario podrán prestar servicios de alojamiento, alimentos y bebidas y operación turística comunitaria. En caso que esta última actividad incluya modalidades de aventura será necesario, además, regirse al Reglamento de Operación Turística de Aventura.
La Oficina de Turismo de la ONU clasifica el turismo en nacional, receptivo, emisor, interno, nacional e internacional. La tipología de Cohen divide a los turistas en categorías institucionalizadas (individuales, organizados) y no institucionalizadas (vagabundos, exploradores).
Los cinco factores esenciales para el éxito del turismo son las atracciones, el acceso, el alojamiento, los servicios y las actividades, también conocidos como las cinco A del turismo. Las atracciones son lugares que los turistas visitan por su valor cultural, histórico, natural o de entretenimiento.
¿Cuáles son los tres tipos principales de turistas?
Existen tres tipos principales de turismo: el turismo nacional, que implica viajar dentro del propio país; el turismo receptivo, que describe a las personas que entran en un país procedentes del extranjero; y el turismo emisor, que se refiere a los viajes desde el país de origen a otros destinos internacionales.
Identifica 7 tipos principales: comunidades formales como los grupos religiosos; comunidades informales basadas en intereses compartidos; comunidades urbanas caracterizadas por grandes poblaciones y tecnología; comunidades rurales centradas en la subsistencia; comunidades globales con puntos de vista compartidos sobre diversos temas; comunidades sectoriales en áreas sin fines de lucro; ...
La familia y la comunidad requiere satisfacer sus necesidades básicas: alimentación, vivienda, salud, educación y recreación. Por lo tanto, las personas trabajan para obtener satisfactores o bien el dinero que les permita adquirirlos.
Si bien existen muchas maneras de abordar el desarrollo comunitario, en términos sencillos podemos pensar en el desarrollo impulsado por la comunidad (DIC) como aquel que se basa en conceptos de participación, transparencia, eliminación de barreras, rendición de cuentas, poder local y mejora de la capacidad.