La aerofobia o miedo a volar es el temor o fobia a volar en aviones. Puede ser una fobia por sí misma, o puede ser una manifestación de una o más fobias, como la claustrofobia (el miedo a los espacios cerrados) o acrofobia (el miedo irracional e irreprimible a las alturas).
La literatura en su conjunto sugiere que el miedo a volar que cumple criterios de diagnóstico clínico es en la mayoría de los casos un síntoma de un trastorno psicológico como la claustrofobia, el TAP o el trastorno de ansiedad generalizada .
El miedo a volar en aviones a menudo se debe a un miedo a las alturas. Las personas que sufren de acrofobia pueden sentirse incómodas en cualquier situación en la que estén demasiado altas. Si tienes miedo a las alturas, es posible que te resulte más difícil superar el miedo a volar.
En esta fobia, la persona percibe el vuelo y la propia aeronave como situaciones de peligro, temiendo todo el proceso que implica. Este miedo no solo puede surgir durante el vuelo, sino también antes de embarcar, mientras espera en el aeropuerto, e incluso al leer o escuchar noticias sobre aviones.
Este tipo de miedo se conoce a menudo como aerofobia o aviofobia, y puede ser una fobia específica, un signo de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o un síntoma de trastorno de estrés postraumático (TEPT). Afortunadamente, terapias como la terapia de exposición y prevención de respuesta (PRR) y la terapia de exposición prolongada (EP) pueden ser útiles.
¿Cuál es el mejor medicamento para la ansiedad por volar?
Los medicamentos para la ansiedad por volar que se recetan con más frecuencia son benzodiazepinas, como Xanax y Ativan , afirma Holland. Sin embargo, también existen otras opciones, como los betabloqueantes o la hidroxicina, un ansiolítico.
¿Qué es la biodescodificación y cómo se aplica al miedo? La biodescodificación es una técnica terapéutica que busca el origen emocional de los síntomas físicos o psicológicos. En el caso del miedo, ayuda a identificar experiencias pasadas no resueltas que han generado una respuesta de temor desadaptada en el presente.
¿Qué es la fobia al volar? La aerofobia es un miedo intenso e irracional a viajar en avión. Si padeces este trastorno, experimentarás una gran ansiedad ante la perspectiva de tener que subirte a un avión, aunque seas consciente de que no corres un peligro inminente.
El miedo a volar, también conocido como aerofobia, afecta a una gran cantidad de personas en todo el mundo. Según diversos estudios, entre un 20% y un 40% de los pasajeros experimentan algún grado de ansiedad al volar, y hasta un 10% puede evitar los aviones por completo debido a este temor.
La tripofobia (a veces llamada fobia al patrón repetitivo o miedo a los agujeros) es el miedo o repulsión generado al mirar o al estar cerca de figuras geométricas muy juntas, especialmente orificios pequeños y rectángulos muy pequeños.
Existen infusiones calmantes como la Valeriana, melisa, pasiflora o manzanilla pueden ayudar a reducir la ansiedad leve. Se recomienda tomarlas entre 30 y 60 minutos antes del vuelo. No provocan dependencia y son fáciles de incorporar si tienes tiempo antes de embarcar.
El mejor tratamiento para curar las fobias específicas es un tipo de terapia que se conoce como terapia de exposición. A veces, el profesional de atención médica también puede recomendar otras terapias o medicamentos.
Cuando hablamos de las turbulencias en un vuelo, normalmente nos referimos a una serie de movimientos que se suelen dar durante los vuelos en avión, de mayor o menor intensidad, que pueden llegar a ser perturbadores en algunos casos.
Se recomienda precaución con las llamadas gotas Rescue o de Bach contra el miedo a volar (Neurexan para el miedo a volar también es un medicamento de este tipo).
A. Temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos (p. ej., volar, precipicios, animales, administración de inyecciones, visión de sangre).
Las personas que sufren TOC de miedo a la muerte piensan y reflexionan todo el día sobre la muerte. Les impide hacer su trabajo o centrarse en sus estudios. Pueden pensar sobre la muerte durante horas. También suelen investigar mucho alrededor del tema, leyendo artículos y/o buscando información sobre ello en internet.
La única manera de vencer al TOC es experimentando y procesando psicológicamente la ansiedad detonada (exposición) hasta que se resuelva por su cuenta, sin intentar neutralizarla con alguna acción de búsqueda de seguridad (prevención ritual o respuesta).