Según un análisis de diversas fuentes, incluyendo estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos en aviación, la temperatura en las cabinas se mantiene generalmente entre 18,8 °C y 20 °C, lo que puede resultar incómodo para algunos pasajeros, pero tiene propósitos específicos.
La temperatura en las aeronaves suele fijarse entre 23,5 °C y 24 °C, aunque se puedan dar situaciones que justifiquen hacer ajustes ocasionales, como por ejemplo bajar la temperatura durante turbulencias prolongadas, para intentar evitar mareos.
A 10.000 metros de altitud, los niveles de presión y humedad relativa en la cabina están muy por debajo de las condiciones en tierra. Para equilibrar esta sequedad, el sistema de climatización inyecta aire frío y seco. Esto aumenta la sensación de frío, aunque los termómetros indiquen una temperatura más moderada.
La temperatura exterior del avión en vuelo depende de la altitud, ya que la temperatura disminuye aproximadamente 2ºC por cada mil pies. Un avión comercial vuela entre los 30.000 pies y los 40.000 pies, por lo que la temperatura exterior oscilará entre los -50ºC y los -65ºC.
Cuando un avión vuela a una altitud de 40.000 pies, ¡la temperatura exterior puede descender hasta los escalofriantes -70 °C ! Con un frío tan extremo, un ser humano no sobreviviría ni dos minutos; incluso respirar sería imposible. Y, sin embargo, dentro del avión, disfrutamos de una agradable temperatura de cabina de 22 °C durante todo el viaje.
Además, los asientos donde más se notan las turbulencias, como era de esperar, son los que están en la cola del avión, en la parte trasera. Por lo que, de esta forma, si quieres notar menos las turbulencias durante el vuelo, te recomendamos evitar los últimos asientos.
Durante un vuelo, el riesgo de trombosis suele aumentar: el pasajero permanece en su asiento sin moverse durante un buen tiempo, el aire de la cabina es seco, y a menudo solo se ingieren pocos líquidos.
Un frío que pela, la limitación para despegar y aterrizar en el avión que vuelo es de -40°C, y en crucero una limitación de -45°C TAT. (El aire que golpea el avión casi supersónico es mucho más cálido que el aire ambiente quieto).
¿Qué pasa si un avión no puede aterrizar por el clima?
Factores climáticos como tormentas, niebla densa, fuertes vientos cruzados o bajas temperaturas pueden afectar la seguridad de los aterrizajes. En estos casos, las aeronaves permanecen en espera hasta que las condiciones mejoren y se garantice una operación segura.
Además de la pérdida de sustentación, el hielo puede alterar otros aspectos críticos de la aerodinámica del avión. Puede aumentar la resistencia al avance, reducir la capacidad de maniobra y afectar la respuesta a los controles de la tripulación.
Los aviones evitan el mal tiempo usando un radar meteorológico a bordo. El mayor problema que causan los rayos es en tierra, en los aeropuertos. La gente no puede estar en la plataforma, así que los aviones no pueden entrar a la puerta ni descargarse. Estarás bien, no te preocupes.
Durante el vuelo, la presión en el interior del avión se mantiene a un nivel comparable al que tendríamos a altitudes más bajas, generalmente alrededor de los 2,500 a 8,000 pies (760 a 2,400 metros) sobre el nivel del mar, aunque esto puede variar según el tipo de avión y la aerolínea.
Normalmente, la temperatura se puede regular entre cero y 20/25 grados centígrados. Además, estos compartimentos, cuentan con varios sistemas de seguridad como detectores de humo/calor y de extinción de incendios.
¿Cómo se controla la temperatura dentro de la cabina durante el despegue y el aterrizaje?
Refrigeración y acondicionamiento:
Antes de ser introducido en la cabina, pasa por un sistema de refrigeración para reducir su temperatura. Además, el aire es mezclado con el aire recirculado de la cabina para mantener una temperatura y humedad adecuadas.
En Estados Unidos, las rutas más accidentadas están dominadas por vuelos que cruzan las Montañas Rocosas entre Denver y Salt Lake City . Lo mismo ocurre en Europa, donde muchas de las rutas más turbulentas cruzan los Alpes, con aviones que vuelan entre Francia, Italia y Suiza, según Turbli.
¿Cuál es el mejor asiento para evitar turbulencias?
Elija un asiento sobre las alas, más cerca del centro de gravedad del avión, o hacia la parte delantera del avión si para usted es importante minimizar la turbulencia.
¿Cuando el viento es peligroso para volar en avión?
La cizalladura del viento implica cambios repentinos en la velocidad o dirección del viento que pueden desestabilizar su aeronave. La cizalladura del viento a baja altura (LLWS) es más peligrosa durante el despegue y el aterrizaje.
Las aeronaves modernas están diseñadas para soportar las condiciones climáticas, incluida la lluvia , y los pilotos están capacitados para operar con seguridad en estos entornos. Los aeropuertos cuentan con sistemas de drenaje y otras infraestructuras para gestionar el agua de lluvia y mantener las pistas en buen estado.
Para ser liberado por una aeronave, se enciende una bengala de yoduro de plata y se dispersa mientras la aeronave atraviesa la nube. Cuando se liberan por medio de dispositivos en el suelo, las partículas finas se dispersan en dirección del viento y hacia arriba, mediante corrientes de aire ascendente.
¿Cuál es el peor clima en el que puede volar un avión?
Debido a la enorme energía que libera y a los fenómenos meteorológicos que la acompañan, la tormenta eléctrica se considera el fenómeno meteorológico más peligroso para la aviación.
Operacionalmente, lo que hacemos es reducir la velocidad del avión. A altitudes bajas, podemos estar volando a 600 km/h y reducimos la velocidad a, más o menos, 470 km/h y cuando vamos muy altos, en el avión que yo vuelo, volamos al 80% de la velocidad del sonido y reducimos esa velocidad al 76%”, señaló García.
¿Es seguro que un avión despegue durante una tormenta?
Así que sí, en términos generales es seguro volar durante una tormenta eléctrica , pero las aerolíneas, los pilotos y el control del tráfico aéreo harán todo lo posible para evitarlo, ya que los vientos, el granizo y los relámpagos pueden ser erráticos y difíciles de predecir.