El dolor de cabeza (cefalea) es casi siempre el primer síntoma y el principal indicador del mal de altura. Suele ir acompañado de fatiga, mareos y falta de apetito, apareciendo generalmente entre 6 y 12 horas después de ascender a altitudes superiores a los 2.400-2.500 metros.
El mal de altura (o mal agudo de montaña) ocurre cuando el cuerpo no se adapta rápido a la menor cantidad de oxígeno en altitudes superiores a los 2.400 metros. Sus síntomas, que suelen sentirse como una resaca fuerte, incluyen:
El mal de montaña puede empezar a sentirse a partir de los 2.500-3.000 metros por encima del nivel del mar. Cabe señalar que muchas estaciones de esquí se encuentran a estas alturas y que en personas sensibles puede aparecer incluso a menor altitud.
¿Cuánto tiempo tarda en aparecer el mal de altura?
Los síntomas del mal de altura pueden aparecer entre 6 y 12 horas después de llegar a una altitud elevada. Los más comunes incluyen: Dolor de cabeza: Generalmente leve a moderado, empeora con la actividad física.
El mal de altura se alivia principalmente descendiendo a una altitud menor y deteniendo el ascenso. Para casos leves, el tratamiento complementario incluye descansar, mantenerse hidratado (evitando alcohol y cafeína), y consumir carbohidratos. En situaciones persistentes o graves, se requiere oxígeno y medicación.
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Todo el mundo está en riesgo de tener mal de altura, independientemente del sexo o de la condición física, pero aquellas personas con problemas cardiacos y/o pulmonares podrían ser más susceptibles.
Si se ignoran los síntomas leves del mal agudo de montaña (MAM), la afección puede evolucionar a edema pulmonar de gran altitud (EPGA) o edema cerebral de gran altitud (ECGA), que pueden ser mortales en 12 a 24 horas. Por lo tanto, es importante identificar y tratar incluso los casos leves de mal de altura para prevenir enfermedades y complicaciones más graves.
¿Qué pastillas se pueden tomar para el mal de altura?
El tratamiento médico más utilizado para prevenir y acelerar la aclimatación al mal de altura es la acetazolamida (Diamox). Para aliviar los síntomas, se suelen usar analgésicos como el ibuprofeno para el dolor de cabeza y medicamentos para las náuseas.
Si planeas viajar a una altitud superior a los 8000 pies sobre el nivel del mar, podrías correr el riesgo de sufrir mal de altura, causado por los bajos niveles de oxígeno en el aire. A continuación, te ofrecemos algunos consejos para prevenirlo.
¿A cuántos metros se empieza a sentir el mal de altura?
Es una enfermedad que puede afectar a alpinistas, excursionistas, esquiadores o viajeros a grandes alturas, por lo general por encima de los 8000 pies (ft) o 2400 metros (m).
Para evitar el mal de altura (soroche o mal agudo de montaña), lo más importante es ascender de forma gradual para permitir que tu cuerpo se aclimate. Además de una subida progresiva, debes seguir estas pautas específicas:
El mal de altura puede afectar los pulmones y el cerebro. Cuando esto ocurre, los síntomas incluyen confusión, dificultad para caminar en línea recta (ataxia), desmayos, falta de aire incluso en reposo y labios o uñas azulados o grises. Estos síntomas indican que la afección es grave y puede ser mortal.
Si empiezas a sentir síntomas de malestar estomacal, puedes tomar caramelos, cápsulas o té de jengibre. El malestar es real y puede ser debilitante. Si no consigues aliviarlo, acude al centro médico más cercano.
¿Cuál es la zona de peligro para el mal de altura?
El mal de altura es común entre los 2.400 y los 4.000 metros (7.900 y 13.100 pies) debido a la gran cantidad de personas que ascienden rápidamente a estas altitudes.
Para el mal de altura, tu mejor defensa es una dieta rica en carbohidratos, comidas ligeras y abundante agua. Los carbohidratos requieren menos oxígeno para metabolizarse.
RUSIA. Según el Índice de Paz Global 2025, Rusia es el país menos pacífico del mundo, principalmente por la guerra en Ucrania y su fuerte militarización.
No existen factores específicos como la edad, el sexo o la condición física que se correlacionen con la susceptibilidad al mal de altura. Algunas personas lo padecen y otras no, y algunas son más susceptibles que otras. La mayoría de las personas pueden ascender hasta los 2438 metros (8000 pies) con mínimos efectos.
El ajo posee propiedades naturales que ayudan a combatir el mal agudo de montaña (MAM). A gran altitud, la sangre se espesa, y el ajo la fluidifica, por lo que se recomienda tomar una cápsula al día durante la caminata. También se aconseja consumir sopa de ajo con regularidad durante la excursión o expedición.
Existen tres tipos de mal de altura: mal agudo de montaña, edema pulmonar de gran altitud y edema cerebral de gran altitud. Si tu excursión comienza a gran altitud, tómate unos días para aclimatarte antes de realizar cualquier esfuerzo físico importante.
La falta de oxígeno se empieza a notar de forma significativa a partir de los 2.400 - 2.500 metros sobre el nivel del mar. A esta altitud, la presión atmosférica disminuye, lo que hace que cada respiración contenga menos oxígeno disponible para el cuerpo (lo que se conoce como hipoxia).
¿Por qué sufro de mal de altura con tanta facilidad?
El mal agudo de montaña (MAM) está asociado a una serie de factores de riesgo potenciales, entre los que se incluyen la altitud de la vivienda, la altitud máxima a la que se duerme, la velocidad de ascenso, la latitud, la edad, el sexo, la condición física, la intensidad del ejercicio, la saturación de hemoglobina, la preaclimatación, la experiencia previa en altitud, la constitución genética y las enfermedades preexistentes.
La probabilidad de sufrir mal de altura varía mucho de una persona a otra. Pero, en general, el riesgo aumenta en personas que ascienden a más de 2000 m (5000 a 6500 pies) y cumplen al menos 1 de las condiciones siguientes: Haber sufrido previamente un mal de altura.