1. Cerro Campanario. A 1.049 metros sobre el nivel del mar una belleza que estremece se despliega en la cumbre del cerro Campanario. Este lugar fue calificado por National Geographic como una de las vistas panorámicas más impactantes del mundo y está a solo 17,5 kilómetros del centro de la ciudad.
El entorno rural del observatorio, ubicado a 23 kilómetros del centro de Bariloche en Ñirihuau Arriba, garantiza un cielo oscuro y despejado, lejos de las luces urbanas, para una experiencia de astroturismo auténtica. Además, esta actividad eco-friendly destaca por su compromiso con la sustentabilidad.
Cuantos más días mejor, te aseguro que tendrás ganas de recorrer esta zona del país en cuanto veas lo bonita que es. Se necesitan al menos 3 días completos en Bariloche para visitar los imprescindibles. Aquí te cuento qué hacer en Bariloche en 3 días o 4 completos, y qué visitar cada día.
La opción más popular para subir al cerro Otto es el teleférico, un paseo que te eleva sobre los bosques patagónicos mientras disfrutas de vistas panorámicas del lago Nahuel Huapi y la majestuosa cordillera de los Andes. ¡En pocos minutos, estarás en la cima, listo para maravillarte con el paisaje!
Hoy, Bariloche es una de las ciudades más pobladas de la Patagonia, la base de numerosas pistas de senderismo y esquí, un centro de chocolate artesanal y cerveza artesanal, y también uno de los polos científicos más importantes de América.
Te sugiero pasar 3 días en Bariloche, tiempo suficiente para ver las principales atracciones. Si quieres explorar los pueblos cercanos, añade algunos días más a tu itinerario.
Si se busca nieve y deportes de invierno, julio y agosto son ideales. Si la idea es disfrutar de lagos, playas y senderismo, el verano es perfecto. Para quienes quieren evitar multitudes y aprovechar buenos precios, el otoño y la primavera ofrecen un equilibrio ideal entre clima, naturaleza y tranquilidad.
El astroturismo se asocia a la astronomía desde un punto de vista divulgativo, pero también con un componente científico y cultural. Abarca desde la observación del cielo nocturno hasta las visitas a enclaves astronómicos relevantes, museos tematizados o rutas guiadas.