El vértigo es la falsa sensación de que tú o tu entorno están girando o moviéndose. Se produce principalmente por alteraciones en el sistema de equilibrio del oído interno o por problemas neurológicos en el cerebro.
Para calmar una crisis de vértigo rápidamente, acuéstese de inmediato boca arriba en un lugar oscuro y tranquilo, mantenga la mirada fija en un punto y evite los movimientos bruscos. En casos de urgencia, puede aplicar medidas físicas o consultar opciones farmacológicas.
El vértigo en sí mismo es un síntoma (la falsa sensación de que el entorno gira), pero suele confundirse frecuentemente con otras patologías vestibulares o neurológicas, así como con el simple mareo.
El vértigo se produce cuando el cerebro recibe señales contradictorias entre lo que ven los ojos y lo que siente el sistema de equilibrio del oído interno. Al no coincidir, el cerebro entra en "conflicto sensorial", desencadenando una ilusión de movimiento, mareos y respuestas reflejas de emergencia.
El vértigo periférico es el causado por la afectación del laberinto (oído interno) y nervio vestibular (el que lleva la información del equilibrio desde el oído interno al cerebro), y es el más frecuente. Los pacientes suelen presentar además pérdida de audición y zumbidos, presión y dolor en el oído.
El vértigo provoca mareos y la sensación de que todo da vueltas, aunque no sea así. Suele ocurrir cuando hay un problema en el oído interno. Sin embargo, también puede desarrollarse si se padece una afección cerebral, como un tumor o un derrame cerebral.
El vértigo no suele ser peligroso en sí mismo, pero puede ser muy incapacitante y aumentar el riesgo de caídas o accidentes. Sin embargo, se convierte en una urgencia médica si aparece de forma repentina junto con otros síntomas neurológicos (como visión doble, dificultad para hablar o debilidad).
Té de jengibre. La raíz de jengibre puede reducir mejor los efectos del vértigo que el reposicionamiento manual. Remoja la raíz de jengibre en una taza de agua hirviendo durante 5 minutos. Beber té de jengibre dos veces al día ayudará con los mareos, las náuseas y otros síntomas de vértigo.
El vértigo también puede deberse a un accidente cerebrovascular cerebeloso, que puede causar otros síntomas, como náuseas, dificultad para hablar, problemas de visión y dificultad para caminar. Por sí solo, el vértigo no suele ser un signo de accidente cerebrovascular.
Sí, caminar es excelente para el vértigo. Actúa como una forma de rehabilitación vestibular natural que ayuda a tu cerebro a compensar los problemas de equilibrio. Sin embargo, se debe hacer con precaución: si estás en medio de una crisis aguda, lo más seguro es tumbarte en una habitación tranquila y no moverte.
Debe preocuparse por el vértigo (sensación de que usted o su entorno giran) cuando aparece de forma repentina y se acompaña de síntomas neurológicos. También es urgente si es recurrente, severo o si interfiere de forma drástica con sus actividades diarias.
El vértigo de origen ótico se identifica principalmente por una sensación brusca de que todo gira a tu alrededor. Para saber si proviene del oído, debes observar si va acompañado de síntomas auditivos o si empeora con los movimientos de la cabeza.
Los tumores y metástasis cerebrales y cerebelosas, pueden dar clínica de características vestibulares o pueden simular patología vestibular; por lo que es muy importante realizar una adecuada exploración otoneurologica y ayudarse de pruebas como el v-HIT, y ante cualquier duda o incongruencia pedir una prueba de imagen ...
La mayoría de los casos de vértigo tienen causas relacionadas con el oído.
“El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es una de las causas más comunes de vértigo. Por definición, el VPPB no indica ninguna enfermedad maligna subyacente, como el cáncer”, dijo el Dr. Leung. “Es causado por cristales dentro del oído interno que se desplazan de su posición normal”.
Busca atención médica de emergencia si sufres mareos o vértigo nuevos y graves junto con alguno de los siguientes síntomas: Dolor; por ejemplo, dolor de cabeza o en el pecho que es intenso y repentino. Latidos del corazón rápidos o irregulares.
Si padece vértigo severo, sus síntomas pueden ser constantes y durar varios días, lo que dificulta mucho la vida diaria. Los síntomas del vértigo pueden incluir: pérdida del equilibrio, que puede dificultar estar de pie o caminar; sensación de malestar o vómitos.
Debilidad o entumecimiento de la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un sólo lado del cuerpo. Confusión o dificultad para hablar o entender el habla. Dificultad para ver con un ojo o con ambos, como visión borrosa o doble. Dificultad para caminar, falta de coordinación o tropiezos.
Las señales de alerta de un derrame cerebral incluyen: Debilidad o entumecimiento de la cara, el brazo o la pierna, generalmente en un lado del cuerpo. Dificultad para hablar o comprender. Problemas de visión, como visión borrosa o pérdida de la visión en uno o ambos ojos.
En definitiva, una vez que su neurólogo haya diagnosticado la causa de su vértigo, le proporcionará un plan de tratamiento personalizado para aliviar sus síntomas.
Para determinar si el vértigo tiene un origen neurológico (central) en lugar de uno originado en el oído interno (periférico), debes prestar atención a la presencia de otros déficits neurológicos.
¿El vértigo está relacionado con la esclerosis múltiple?
Uno de los síntomas menos comunes de la esclerosis múltiple es el vértigo, que se produce en el sistema nervioso central y altera la capacidad del paciente para mantener un equilibrio estable. Los pacientes con esclerosis múltiple que presentan vértigo posicional central como primer síntoma son poco frecuentes en la literatura médica.