Para conocer Creta de forma realista, lo ideal es dedicarle entre 7 y 10 días. Al ser la isla más grande de Grecia, las distancias son largas y hacer una ruta de punta a punta te puede llevar hasta 4 horas de trayecto en coche.
Para ver Creta en condiciones, lo ideal es dedicarle entre 7 y 10 días. Al ser la isla más grande de Grecia, las distancias son largas y hay mucho que explorar.
¿Tres días son suficientes en Creta? Tres días no bastan para ver cada rincón de la isla más grande de Grecia, pero sí para descubrir lo más destacado si sigues un itinerario de fin de semana bien planificado. Aún podrás visitar la laguna de Balos, las antiguas ruinas de Knossos y pueblos rurales de montaña.
La mejor época para viajar a Creta es mayo, junio, septiembre y octubre. En estos meses disfrutarás de un clima cálido, el mar es ideal para nadar y evitarás las multitudes del verano y los precios más altos.
Considerada unánimemente como la zona más espectacular de Creta, la región occidental acapara el consenso. Combina la ciudad más pintoresca, Chania (La Canea), con dos de las mejores playas del mundo: la laguna de Balos y los arenales rosados de Elafonisi.
La mejor zona para hospedarse en Creta es Chania (La Canea). Su casco antiguo, puerto veneciano, excelente gastronomía y su ubicación estratégica para explorar las mejores playas del oeste (como Balos y Elafonissi) la convierten en el destino más completo y encantador de la isla.
Si bien Creta es un destino hermoso y encantador con muchísimos lugares increíbles donde alojarse, hay ciertas zonas que conviene evitar. A menos que busques un ambiente de fiesta, es recomendable mantenerse alejado de Malia y quizás de Hersonissos, ya que son bastante concurridas y ruidosas.
La mejor forma de moverse por Creta, la mayor isla de Grecia, es alquilar un coche. Esto te da total libertad para explorar a tu ritmo, acceder a las playas más remotas y llegar a los pueblos de montaña. Para distancias urbanas o si prefieres no conducir, el autobús público es una excelente opción económica.
Ambas islas ofrecen vistas increíbles, comida deliciosa y fascinantes ruinas antiguas, pero el ambiente en cada una es totalmente diferente. Santorini es famosa por sus impresionantes puestas de sol y su atmósfera romántica, mientras que Creta es conocida por sus animadas fiestas en la playa y un sinfín de oportunidades para disfrutar de aventuras al aire libre.
Creta, la isla más grande de Grecia, combina playas paradisíacas de arena rosada, ciudades con un rico patrimonio veneciano y vestigios de la mítica civilización minoica. Entre sus mayores atractivos destacan:
Chania es probablemente la ciudad más hermosa de Creta. El casco antiguo, con su evidente estilo medieval, es un lugar maravilloso para pasear, repleto de elegantes mansiones venecianas.
Dicho esto, si tienes que elegir entre Heraklion y Chania, te recomendamos encarecidamente Chania. Nada se compara con Chania. La mezcla de arquitectura otomana, griega y veneciana te dejará sin palabras. Asimismo, te sorprenderá la cantidad y la calidad de los restaurantes que hay por toda la ciudad.
Grecia ofrece una mezcla perfecta de historia milenaria, islas paradisíacas y paisajes espectaculares. Los lugares más impresionantes e imperdibles se dividen entre su historia continental y la magia de sus islas:
Pero la buena noticia es que no necesitas coche para visitar las playas, atracciones y lugares turísticos más famosos. Es fácil moverse por la isla griega sin coche. Puedes usar el transporte público, los ferris, las excursiones guiadas en autobús o incluso alquilar una moto o un quad y disfrutar tanto del viaje como del destino.
El precio del ferry de Creta a Santorini varía según la naviera y la antelación de compra. Los billetes sencillos cuestan desde 16 € en ferris convencionales y entre 100 € y 130 € en los de alta velocidad. El trayecto dura entre 1 hora y 35 minutos y 6 horas.
El mes más barato para viajar a Grecia es febrero, aunque toda la temporada baja (de diciembre a marzo) ofrece precios mínimos. Los vuelos y hoteles pueden llegar a ser hasta un 65% más económicos que en verano. Sin embargo, la mejor combinación de precios bajos y buen clima se encuentra en mayo y octubre.
Las temperaturas veraniegas en Creta suelen oscilar entre los 25 y los 30 °C durante el día, aunque en las zonas costeras pueden alcanzar ocasionalmente los 35 °C durante las olas de calor. Por la noche, las temperaturas se mantienen agradables, entre los 18 y los 22 °C, lo que permite disfrutar de agradables veladas para actividades al aire libre.
Nuestra recomendación es que pases, como mínimo, una semana en la isla para ver los puntos principales. Aun así, si puedes disponer de dos semanas para verla en profundidad y tomarte tu tiempo para disfrutar de las playas, es una excelente opción.
Cuando viajes de isla en isla, necesitarás ropa ligera y transpirable que se adapte a temperaturas ligeramente más cálidas durante el día. Lleva traje de baño si vas a visitar islas como Creta, donde aún puede hacer suficiente calor para darse un chapuzón.
La elección ideal depende de lo que busques: Chania (La Canea) es la mejor zona general por su belleza y ambiente. Elige Rethymnon si buscas un encanto medieval con playas extensas, Elounda para un retiro de lujo, o el sur (como Plakias) para una estancia tranquila cerca de calas vírgenes.
Creta, uno de los destinos más seguros del Mediterráneo.
En general, la isla presenta índices de delincuencia violenta muy bajos, especialmente en comparación con muchas grandes ciudades del mundo. La mayoría de los viajeros que exploran los encantadores pueblos, playas y sitios históricos de Creta disfrutan de un ambiente relajado y seguro.
Conducir en Creta requiere atención debido a sus sinuosas carreteras y al estilo de conducción local, que suele ser bastante más agresivo que en otros países europeos. Es la mejor forma de explorar la isla con libertad, siempre y cuando conduzcas con precaución, a la defensiva y te adaptes al ritmo local.