Impactos ambientales del turismo negativos Contaminación: Aumento de residuos, emisiones y tráfico. Destrucción de la flora y fauna: Por la sobreexplotación del entorno natural. Agotamiento de recursos: Como el agua y la energía, sobre todo en destinos masificados.
La afluencia de visitantes suele provocar un aumento del coste de la vida, el desplazamiento de los residentes debido a la proliferación de alojamientos turísticos y la erosión del patrimonio cultural.
Degradación del entorno: la contaminación, depuración de aguas residuales, gestión de residuos, agotamiento de los recursos, erosión del suelo por impacto de los visitantes, deterioro y destrucción del a fauna y la flora local, son entre muchos otros, los principales efectos negativos del turismo en las áreas rurales.
El turismo, o en este caso, el origen del turismo como tal, nace en el siglo XIX, como una consecuencia de la Revolución Industrial, con desplazamientos cuya intención principal es el ocio, descanso, cultura, salud, negocios o relaciones familiares.
El turismo impacta sobre las sociedades receptoras y emisoras, impacta en el desarrollo territorial y en el medioambiente de los espacios turísticos receptores; también en la cultura, estructura social e identidad de los destinos turísticos. Tampoco se escapan de este impacto las sociedades emisoras.
El término Turismofobia, se puede describir como aquel fenómeno, resultante del temor, rechazo social o aversión que tienen los ciudadanos locales de un destino hacia los turistas (2018, s.f.).
¿Cuáles son los efectos negativos de la congestión turística en los residentes locales?
El exceso de turistas en áreas pequeñas puede sobrecargar la infraestructura local, como el transporte público, los servicios sanitarios y la gestión de residuos. Esto genera incomodidad y molestias para los residentes locales, quienes experimentan una disminución en su calidad de vida.
Es el temor, aversión o rechazo social que sienten los ciudadanos locales de un destino hacia los turistas debido por lo general a la mala planificación de políticas turísticas, cuya explotación provoca la destrucción del tejido social y tiende a un decrecimiento de la calidad de vida local.
Como resultado, se determinó que los principales riesgos que pueden impactar el turismo son: virus y plagas, amenazas naturales, sabotajes a infraestructura crítica, inseguridad ciudadana, y escándalos y rumores. Además, el listado aumentó a 27 riesgos críticos, como referente para futuros estudios.
El overtourism o sobreturismo es un fenómeno creciente que ha afectado a destinos turísticos alrededor del mundo. Este término hace referencia al impacto negativo que tiene la llegada masiva de turistas en determinadas áreas, lo que afecta tanto a la comunidad local como al entorno natural y cultural.
El sobre-turismo ocurre cuando un atractivo turístico recibe una cantidad excesiva de visitantes. Tal sobrecarga perjudica las infraestructuras, genera daños al ambiente y dificulta la vida de quienes allí residen.
Se refiere a los viajes que realiza un viajero a un lugar distinto al de su entorno habitual, por una duración inferior a un año, con cualquier finalidad principal que no sea ser empleado por una entidad residente en el lugar visitado.
Las principales categorías de turismo por tipo/objeto son: rural, ecoturismo, aventura, cultural, negocios, gastronómico, enológico, costero, urbano, salud, montaña, educativo y deportivo.
El impacto positivo se refiere a las consecuencias benéficas o favorables que resultan de una acción, proyecto o iniciativa. En el contexto ambiental, el impacto positivo implica generar efectos beneficiosos para el medio ambiente y la sociedad en general.
Turismo de Bajo Impacto: Es aquel turismo donde sus actividades e infraestructura respeta la capacidad de carga, intensidades de uso establecidas y/o límites de cambio aceptable determinados para la zona o sitio donde se desarrollan, y por consecuencia sus impactos negativos son controlados y manejados.
Genera empleo, impulsa la inversión en infraestructura y servicios, y contribuye al desarrollo de la cultura y la identidad de las comunidades locales. Sin embargo, también puede tener impactos negativos, como la sobreexplotación de los recursos naturales, la contaminación, la gentrificación y el turismo masivo.
La turistización es el impacto que la masificación turística tiene en el tejido comercial y social de un lugar. Sus efectos son tan arrolladores que obligan al entorno a adaptarse a su modelo.
En este marco, desde la geografía francófona se acuñó el término turistificación, el cual puede entenderse según Knafou (1992; 1999) como el proceso mediante el cual un sitio se convierte en un enclave turístico.
El sector puede contribuir a la renovación urbana y al desarrollo rural, y a reducir los desequilibrios regionales, brindando a las comunidades la oportunidad de prosperar en su lugar de origen. El turismo es también un medio efectivo para que los países en desarrollo participen en la economía mundial.