Por motivos de salud y seguridad, las aerolíneas restringen el acceso a ciertas personas para evitar riesgos durante el vuelo (como la descompresión o la falta de oxígeno en cabina):
¿Cuáles son las personas que no pueden viajar en avión?
Las personas que no pueden viajar en avión son aquellas con condiciones médicas graves y no estabilizadas (como infartos recientes o neumotórax), pacientes con enfermedades infectocontagiosas activas, mujeres embarazadas a partir de la semana 363636 de gestación, y pasajeros bajo efectos de sustancias o con comportamientos disruptivos.
¿Cuáles son las enfermedades que te impiden viajar en avión?
Ciertas afecciones impiden o desaconsejan volar debido a la baja presión atmosférica y los niveles reducidos de oxígeno en la cabina de los aviones. Las contraindicaciones médicas absolutas o relativas más importantes incluyen:
Las restricciones principales para viajar en avión se dividen en el control de líquidos, los objetos prohibidos (armas y cortopunzantes), las normas sobre baterías y la documentación obligatoria. Conoce cada una para evitar contratiempos:
THINGS YOU SHOULD NOT CARRY IN YOUR HAND LUGGAGE ON THE PLANE
¿Qué problemas de salud le impiden volar?
Muchas afecciones médicas no supondrán un problema. Sin embargo, si ha tenido recientemente alguno de los siguientes problemas de salud, o si actualmente son inestables, es posible que deba retrasar su vuelo. Las afecciones preexistentes que pueden verse afectadas por los viajes en avión son: afecciones cardíacas y episodios cardíacos recientes.
Las "7 enfermedades graves" varían según el contexto médico o el enfoque de las compañías de seguros, pero generalmente se refieren a las patologías de mayor impacto en la salud pública, mortalidad o incapacidad. Expertia Seguros
Se pueden presentar algunos riesgos asociados con la hipertensión y el viaje en avión, como la trombosis venosa profunda (coágulos de sangre) debido a la inmovilidad prolongada en el avión, deshidratación, estrés y ansiedad, y cambios en el nivel de oxígeno en la cabina del avión.
¿Qué problemas médicos no se deben padecer al viajar en avión?
Estos ambientes con bajo nivel de oxígeno también ponen en riesgo a las personas con afecciones cardíacas. El corazón tiene que esforzarse más en un avión comercial, lo que puede agravar problemas cardíacos preexistentes. Quienes hayan sufrido recientemente un derrame cerebral, un infarto, una embolia pulmonar u otros problemas cardíacos o pulmonares graves podrían no estar en condiciones de volar.
En el aeropuerto te pueden confiscar artículos peligrosos, prohibidos o que no cumplan con las regulaciones de seguridad. Esto incluye líquidos de más de 100 ml en equipaje de mano, armas (o réplicas), objetos punzocortantes (tijeras largas, navajas), herramientas, sustancias tóxicas o inflamables y baterías de litio (powerbanks) que excedan la capacidad permitida.
¿Por qué evitar usar jeans en un avión? Los jeans rígidos pueden resultar incómodos durante vuelos largos, ya que se pasa horas sentado en un asiento estrecho. Además, los jeans ajustados pueden aumentar el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP).
Algunas aerolíneas te ofrecen la opción de posponer tu vuelo hasta 30 días antes de la salida, si puedes demostrar que no te encuentras bien. También puedes contratar un seguro de cancelación de viaje que te cubra en caso de enfermedad.
Las cuatro fuerzas que rigen el vuelo son la sustentación, el peso, el empuje y la resistencia del aire. Estas fuerzas hacen que un objeto se mueva hacia arriba y hacia abajo, y que su velocidad aumente o disminuya. La magnitud de cada fuerza en comparación con la fuerza opuesta determina cómo se desplaza un objeto por el aire.
Enfermedades físicas y lesiones en vuelos comerciales
Cirugía reciente con incisiones sin cicatrizar. Síntomas de enfermedades altamente contagiosas. Fiebre alta con síntomas de enfermedades contagiosas. Problemas respiratorios graves o dificultad para respirar.
A las personas que sufren de condiciones como cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca y arritmias, se les recomienda evitar los viajes en avión, ya que pueden presentarse algunas complicaciones por la falta de oxígeno en la cabina, la presión atmosférica y el estrés que suelen implicar los viajes.
Para viajar en avión si sufres de vértigo, el paso más importante es consultar a tu médico antes del vuelo para evaluar la causa y obtener el medicamento preventivo adecuado. Durante el vuelo, minimiza los estímulos visuales y el movimiento manteniendo la cabeza fija, y elige un asiento a la altura del ala.
Ciertas afecciones impiden o desaconsejan volar debido a la baja presión atmosférica y los niveles reducidos de oxígeno en la cabina de los aviones. Las contraindicaciones médicas absolutas o relativas más importantes incluyen:
Los pilotos deben mantener la calma, conservar el control de la aeronave y evitar decisiones abruptas cuando se desorienten o se pierdan. La FAA recomienda el procedimiento de las “Cinco C”: Ascender, Comunicar, Reconocer, Cumplir y Conservar.
A pesar de tu planificación, una enfermedad puede retrasar o cancelar tu viaje. Quédate en casa si tú o alguien con quien viajas tiene: Síntomas de COVID-19, como fiebre o pérdida reciente del gusto o del olfato. Se ha hecho una prueba de COVID-19 y está esperando los resultados.
Sí, la altitud afecta al corazón. Al subir a zonas más altas, hay menor presión atmosférica y menos oxígeno disponible (hipoxia). Para compensar esto, tu corazón debe latir más rápido y bombear con más fuerza, lo que puede causar fatiga o palpitaciones.
¿Qué nivel de presión arterial es demasiado alto para volar?
Sin embargo, una presión arterial de 180/100 mmHg o superior se considera generalmente demasiado alta para viajar en avión de forma segura. Si su presión arterial alcanza estos niveles, debe consultar con su médico antes de volar.
Considere la posibilidad de utilizar tapones especiales diseñados para regular la presión durante los vuelos, como los EarPlanes o tapones reguladores de la presión. Los EarPlanes y productos similares están disponibles en la mayoría de las farmacias y son eficaces para minimizar las molestias.
La cardiopatía isquémica (o enfermedad de las arterias coronarias) es la mayor causa de muerte en el mundo, seguida de los accidentes cerebrovasculares. Ambas condiciones cardiovasculares representan la principal causa de mortalidad global, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Aunque muchas enfermedades se pueden controlar para llevar una vida plena, algunas condiciones crónicas o degenerativas aún no tienen cura definitiva. Cinco ejemplos destacados incluyen: National Cancer Institute (.gov)
Cáncer y enfermedades cardiovasculares graves: Como se comenta en el capítulo 8, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de muerte en general, y representan una causa de muerte especialmente importante en adultos de mediana y avanzada edad.