En 2 días en Budapest, enfócate en dividir la ciudad: el primer día para la zona histórica de Buda (colina) y el segundo para Pest (zona plana), cubriendo imprescindibles como el Parlamento, el Bastión de los Pescadores, el Castillo de Buda, un relajante balneario (Széchenyi) y un paseo nocturno en barco por el Danubio.
La gastronomía de Budapest es contundente, reconfortante y destaca por el uso abundante de pimentón (paprika), carne y cremas agrias. Los platos imperdibles incluyen:
Sí, es técnicamente posible pagar en euros en muchas zonas turísticas de Budapest, pero no es nada recomendable. Aunque algunos restaurantes, tiendas y hoteles aceptan euros, suelen aplicar un tipo de cambio muy desfavorable a tu favor y, por lo general, te darán el cambio en florines húngaros (HUF), la moneda oficial.
Llegar con las manos vacías se considera una falta de respeto en una cultura donde la hospitalidad es sagrada. Si te invitan a una casa húngara —y eso es un privilegio, por cierto—, ni se te ocurra llegar sin un regalo.
El desayuno húngaro tradicional es abundante y combina sabores salados, ahumados y especiados. Suele incluir embutidos como salami y salchichas, quesos, pan fresco (como el kifli), vegetales crudos y especialidades como el bundás kenyér (tostadas francesas saladas) o el lecsó (un guiso de pimiento y tomate).
En Budapest se cena temprano, entre las 19:00 y las 20:30 horas. El ritmo de vida en la capital húngara se adelanta al de otros países del sur de Europa, por lo que es recomendable cenar antes de las 21:00 horas, ya que muchos restaurantes cierran sus cocinas sobre esa hora.
En Budapest es típico comprar productos gastronómicos locales (como el pimentón paprika, vino Tokaji y licores Unicum o Pálinka), artesanía tradicional (manteles bordados, cajas secretas y huevos pintados), famosas piezas de porcelana (Herend o Zsolnay) y creaciones de diseño húngaro moderno.
Sí, Budapest es una ciudad muy segura por la noche, considerada uno de los destinos urbanos más tranquilos de Europa. La sensación de seguridad es alta y puedes pasear con confianza por el centro, las zonas iluminadas de Pest y las riberas del Danubio. Sin embargo, se recomienda aplicar el sentido común y tomar ciertas precauciones:
Budapest requiere al menos dos días completos, incluso suponiendo que vayas a lo seguro y te muevas rápido. Para disfrutarla con calma y sumergirte de verdad en la ciudad, dedica un tercer o cuarto día. Con más tiempo podrás hacer excursiones de un día. A continuación, te presentamos algunos planes posibles, según la duración de tu viaje.
¿Es Budapest una ciudad que se puede recorrer a pie?
Explora a pie: Budapest es una ciudad ideal para recorrer a pie y resulta fascinante explorarla. Cruza el Danubio y admira ambas orillas de la ciudad, o déjate cautivar por la belleza de su magnífica arquitectura y su vibrante ambiente, que solo se puede sentir caminando.
En general, comprar ropa en Budapest no es particularmente barato en comparación con otros países de Europa. El motivo principal es el alto impuesto (IVA), que ronda el 27%, y que la gran mayoría de la ropa de marcas internacionales es importada.
Los turistas pueden ser víctimas de pequeños delitos. El robo de bolsos y carterismo es común, especialmente en Budapest y otras ciudades. Los delitos callejeros son más frecuentes en el transporte público concurrido.
¿Porque no se puede brindar con cerveza en Budapest?
Si vas a Budapest has de saber que es de mala educación (está mal visto) brindar las copas si estás bebiendo cerveza, la razón de esto es porque Hungría perdió la revuelta Hungara en el S. XIX y sus vencedores los Austriacos lo celebraron brindando por todo lo alto. Los húngaros decidieron no brindar durante 150 años.
¿Qué se debe y qué no se debe hacer como turista en Hungría?
Ten en cuenta las normas de etiqueta locales.
Los húngaros son cálidos y hospitalarios, pero respetar las costumbres locales es fundamental. Salude con un cortés «jó napot» (buenos días) al entrar en tiendas o restaurantes. Evite las conversaciones en voz alta en zonas tranquilas, especialmente en el transporte público o en los museos.
Comer en Budapest es bastante económico en comparación con otras capitales europeas (como París, Roma o Viena). Puedes disfrutar de un menú del día o comer en restaurantes de comida tradicional por unos 12 € a 20 € por persona.
Budapest es conocida por sus platos contundentes con mucho pimentón, como el gulyás (goulash), el paprikás de pollo o bagre, el hortobágyi palacsinta (tortitas saladas rellenas), el lángos y los ricos guisos que se sirven con albóndigas o patatas. Los postres como el strudel y las albóndigas de requesón también son imprescindibles.
El plato más famoso húngaro es el “Gulash” (gulyás en húngaro) que es un guiso enriquecido con verduras, y entraña la forma ancestral de preparar platos nutritivos en una sola cazuela.
Deje una propina de 200 a 300 florines al día a las camareras de piso durante su estancia. Dé una propina de 500 a 1000 florines al conserje al final de su estancia, especialmente si le ha prestado mucha ayuda.
La tradición se remonta a 1849, cuando generales austriacos ejecutaron a 13 líderes revolucionarios húngaros y lo celebraron brindando con sus vasos de cerveza. Los húngaros juraron no volver a hacerlo durante 150 años. Ese tiempo ya pasó, pero la costumbre perdura.
¿Cuál es el comportamiento típico de los húngaros?
Los húngaros son conocidos por su amabilidad y hospitalidad, algo tímidos al hablar inglés, pero muy dispuestos a ayudar una vez que se encuentra un punto en común. Además, la Oficina de Estudios en el Extranjero estará encantada de ayudarte con cualquier duda que tengas.