La historia, relatada en Génesis, afirma que Abel se dedicaba a pastorear ovejas y su hermano mayor se dedicaba a la agricultura. Caín hizo una ofrenda de frutas y verduras mientras tanto Abel sacrificó los primogénitos de sus ovejas. Dios desagradó la ofrenda de Caín y aceptó la de Abel.
Y se fue a un monte descubierto. Y vino Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero. El profeta Balaam conocía muy bien el principio de los siete altares.
Cuando llegaron al lugar indicado por Dios, Abraham construyó un altar y colocó la leña encima. Luego ató a su hijo Isaac, y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Y Abraham tomó el cuchillo para matar a su hijo en sacrificio. En ese momento, el ángel del SEÑOR lo llamó desde el cielo: —¡Abraham!
Otros altares fueron erigidos por Abraham (Génesis 12:7; 13:4; 13:18; 22:9), por Isaac (Génesis 26:25), por Jacob (33:20; 35:1-3), por Moisés (Éxodo 17:15) y por Saúl (1 Samuel 14:35) .
Un altar es una señal o recordatorio de lo que Dios nos ha dicho, perdonado, prometido o entregado. El altar no es el sacrificio o la ofrenda, pero nos permite presentar el sacrificio y la ofrenda con entendimiento y conciencia de lo que hacemos.
Luego le tocó el turno a Elías . Construyó un altar al Señor, cavó una zanja alrededor del altar y preparó el sacrificio. Elías pidió al pueblo que llenara cuatro cántaros de agua y los derramara sobre la leña de su altar tres veces.
Entonces Abram edificó un altar al SEÑOR, porque se le había aparecido. De allí se dirigió a la región montañosa que está al este de Betel, donde instaló su tienda de campaña, teniendo a Betel al oeste y Hai al este. También en ese lugar erigió un altar al SEÑOR e invocó su nombre.
¿Cuáles son las tres primeras ofrendas en Levítico?
»La ofrenda para pedirme salud y bienestar deben presentarla de la siguiente manera: Si quien presenta la ofrenda lo hace para darme las gracias, deberá presentar harina, y también panes y galletas sin levadura.
La primera ofrenda se realiza cuando la persona a quien se le dedica muere antes del mes de julio o de tres a seis meses antes de noviembre del año en curso. Las pri meras ofrendas están relacionadas con el ciclo agrícola, es decir, con el inicio de la temporada de secas.
En el mundo clásico greco-romano los altares o aras se usaban para sacrificios de sangre, ofrendas sin sangre y libaciones con vino. Existían altares públicos (en templos, plazas, campamentos militares) y altares privados o domésticos (elemento de la casa ante el cual la familia efectuaba sus devociones).
Además, se recomienda que el altar sea completamente de piedra e inamovible. En el Antiguo Testamento, el altar era un monumento o piedra sobre el cual se ofrecían sacrificios.
12 Además derribó el rey los altares que estaban sobre el techo de la sala de Acaz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que había hecho Manasés en los dos atrios de la casa de Jehová; y los destrozó, y de allí corrió y arrojó el polvo al torrente Cedrón.
LEVÍTICO 6:12-13 RVR1960. Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz. El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.
Ofrendar, en el Día de Muertos, es compartir con los difuntos el pan, la sal, las frutas, los manjares culinarios, el agua y, si son adultos, el vino. Ofrendar es estar cerca de nuestros muertos para dialogar con su recuerdo, con su vida. La ofrenda es el reencuentro con un ritual que convoca a la memoria.
El proyecto de construcción del Templo de Jerusalén estaba pensado desde el tiempo del rey David. No fue hasta el reinado de Salomón donde la edificación se llevó a cabo en el año 952 a.C. Esta construcción estuvo marcada por el arte fenicio ya que, por petición del rey, trabajaron en el proyecto[1].
Dejar todo de lado y disfrutar en la presencia de Dios. Edificar un Altar, también implica que algo tiene que morir. En el Antiguo Testamento se ofrecía siempre un cordero muy selecto y la sangre de este.
Montar una ofrenda durante el Día de Muertos es una tradición que tiene su origen en la época precolombina, especialmente en la cultura azteca. Ellos celebraban a sus muertos al final de la cosecha, entre septiembre y noviembre, para ayudarles a llegar al Mictlán, el lugar de los muertos.
Con un corazón cargado de pecado, Caín presentó su ofrenda a Dios. Dios no estaba viendo solo su acción, sino también su motivación y la actitud de su corazón.