El aeropuerto sudamericano Mendoza (MDZ)-Santiago (SCL) encabeza la lista con un promedio de 24,684 EDR, seguido de rutas montañosas como Katmandú-Lhasa, Albuquerque-Denver y Christchurch-Wellington. Curiosamente, SCL tiene la distinción de ser el aeropuerto con mayor turbulencia del mundo.
¿En qué ruta aérea de Europa hay más turbulencias?
¿Cuáles son las rutas más turbulentas? La ruta entre Niza y Ginebra encabeza la lista con un índice de disipación de remolinos (EDR) de 16,07, que, aunque dentro del rango «ligero», la posiciona como la más turbulenta de Europa. Le siguen Niza-Zúrich y Zúrich-Milán en segundo y tercer lugar, respectivamente.
Las turbulencias fuertes se producen cuando se juntan corrientes de aire que viajan a velocidades muy diferentes. Esto suele ocurrir en los límites de las corrientes en propulsión, sobre las montañas y en ciertas tormentas de nubes, según la página web de turbli.
1) Santiago de Chile (SCL), Chile – Santa Cruz de la Sierra (VVI), Bolivia. Este vuelo, de 1.905 kilómetros, cuenta con un EDR promedio de 17,5. De esta manera, lidera la lista al considerarse como el trayecto más turbulento de todo el planeta.
Aquí te dejo algunos datos clave sobre cuánta turbulencia puede soportar un avión: • Turbulencia ligera: Hasta 0.5 G (la que nos incomoda) • Turbulencia moderada: Hasta 1.0 G (la que os da miedo) • Turbulencia severa: Hasta 1.5 G (la que sale en las noticias) • La turbulencia más fuerte registrada: 2.5 G, detectada por ...
Además, los asientos donde más se notan las turbulencias, como era de esperar, son los que están en la cola del avión, en la parte trasera. Por lo que, de esta forma, si quieres notar menos las turbulencias durante el vuelo, te recomendamos evitar los últimos asientos.
Aunque las turbulencias pueden llegar a ser muy molestas para los pasajeros, no suponen ningún peligro para la seguridad de la aeronave. En caso de encontrar fuertes turbulencias, la tripulación reducirá la velocidad del avión, cambiará de altura y, si fuese necesario, se pediría un ligero desvío de la ruta.
Por eso, la mayoría de los aviones con motor se mantienen a una altitud determinada en donde hay las condiciones atmosféricas ideales para su vuelo: menos turbulencia, más seguridad y la cantidad justa de oxígeno. Esa altura mínima es de 10.000 metros.
Un avión, puede decirse que, sufre una turbulencia cuando se mueve de forma violenta debido a las modificaciones de velocidad y dirección de las corrientes de aire. Cuando las partículas de aire se desordenan aparecen perturbaciones, normalmente, en forma de molinos.
La turbulencia se clasifica en una escala relativa, de acuerdo a su efecto potencial en una aeronave, como ligera, moderada, severa y extrema. La turbulencia ligera es la menos grave, con leves cambios erráticos en la actitud y / o en la altitud.
Muchos coinciden en que el mejor momento para volar para los viajeros nerviosos es por la mañana, ya que las condiciones suelen ser más tranquilas y hay menos turbulencias. Y mientras algunos expertos advierten que es mejor volar de noche: “Menos sol = menos turbulencias. Suele haber más calma por la mañana”.
Aunque el vuelo esté tranquilo y la señal no esté encendida, recuerda siempre utilizar el cinturón de seguridad por si surge una turbulencia inesperada. Dos, evita caminar durante el vuelo. Existen turbulencias inesperadas. Si esto te llega a ocurrir, regresa tu asiento, y abróchate el cinturón de seguridad.
Cuando te subes a un avión y miras por la ventanilla, seguramente te has preguntado: “¿A qué altura vuelan los aviones?”. La respuesta típica ronda entre los 10,000 y 12,000 metros de altitud, equivalente a unos 33,000-39,000 pies.
En la década siguiente, el número de vuelos aumentó a 30 millones, pero los accidentes se redujeron a 9 por año. Ahora, con 40 millones de vuelos anuales, el promedio de accidentes es de apenas 4,4 por año. En 2023 solo se registró un accidente en esos 40 millones de vuelos.
Cuanto mayor sea la velocidad utilizada, más sustentación se generará, manteniendo el vuelo en perfectas condiciones. Si el avión vuela por debajo de este límite, hay una pérdida de sustentación y se detendrá.
Descender 2.000-3.000 pies (600-900 metros) o incluso 5.000 –1.500 metros, la altura del Aitzgorri– de golpe «no es habitual, son casos extremos». Mucho menos pasar de 11.300 metros a 9.500 en cuatro minutos, como sucedió en el vuelo de Singapore Airlines.
Concretamente, el Atlántico Norte, Europa, Oriente Medio y el Atlántico Sur son algunas de las áreas más afectadas, donde se ha observado un aumento significativo de las turbulencias severas, moderadas y ligeras.