Quien falta a Misa en día de precepto comete un pecado mortal, y también si no llega al Ofertorio, que es después del Credo, o si está, con plena advertencia y voluntad, distraído en cosas profanas en la parte principal de la Misa.
El Papa Benedicto XVI dijo una vez: “Cuando se aplaude a la obra humana dentro de la liturgia, nos encontramos ante un signo claro de que se ha perdido totalmente la esencia de la liturgia y ha sido sustituida por una especie de entretenimiento religioso”.
Todas las personas presentes en cualquier lugar (adentro o al aire libre) de la parroquia, deben usar una mascarilla/tapabocas (que cubra nariz y boca) y permanecer al menos a 6 pies de distancia de las personas con las que no viven en todo momento.
La omisión deliberada de asistir a Misa en los domingos y días de precepto se considera un pecado mortal porque va en contra del mandato de la Iglesia y de la ley moral de Dios.
En el número 152, dice expresamente: “Terminada Plegaria Eucarística, el sacerdote con las manos juntas, dice la monición antes de la Oración del Señor (Padre Nuestro); luego, con las manos extendidas, dice la Oración del Señor juntamente con el pueblo”.
Camisetas o tops sin mangas: Evita llevar nada sin mangas, con tirantes o demasiado ajustado. Camisetas escotadas: Los tops escotados o crop tops que dejan al descubierto el pecho o el vientre están estrictamente prohibidos.
Son la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza. 1867 La tradición catequética recuerda también que existen “pecados que claman al cielo”.
🕊️ Cada espacio tiene sus normas y su nivel de formalidad, y la iglesia no es la excepción. Por eso, es importante acudir con ropa sencilla, limpia y sin llamar excesivamente la atención, demostrando así nuestra reverencia y respeto hacia el lugar sagrado que nos acoge.
' Si se hace alguna omisión o alteración en la fórmula de la consagración del Cuerpo y la Sangre, misma que envuelve un cambio en el significado, la consagración es inválida. Una añadidura hecha sin alterar el significado no invalida la consagración, pero el celebrante comete un grave pecado.”
| Siempre que el 1 de enero, el 15 de agosto o el 1 de noviembre caigan en sábado o en lunes, el precepto de asistir a Misa queda abrogado (no es obligatorio). | Cada vez 1 de enero, 15 de agosto, y 1 de noviembre, caen en sábado o en lunes, el precepto de asistir a la Misa es derogado (no es obligatorio).
Asistir a Misa los domingos y Días Santos de Obligación.
Confesarse del pecado grave por lo menos una vez al año.
Comulgar la Santa Comunión por lo menos una vez al año durante el Tiempo de la Pascua (normalmente entre el Domingo de la Pascua y el Domingo de Pentecostés)
¿Qué es lo primero que debemos hacer al entrar a una iglesia?
Al entrar en el templo, debemos ser reverentes. Cualquier conversación que sea necesaria se deberá hacer en voz muy baja. Naturalmente, durante los periodos de instrucción, es preciso guardar silencio y ser totalmente reverentes.
La omisión deliberada de asistir a Misa en los domingos y días de precepto se considera un pecado mortal porque va en contra del mandato de la Iglesia y de la ley moral de Dios.
No tienes la obligación de asistir a Misa cuando sea imposible, física o moralmente, o cuando la caridad requiera ausentarte, como el tener una enfermedad contagiosa. Ejemplos de razones legitimas para faltar a la Misa que se dan en el Catecismo son la enfermedad o el cuidado de bebes (CCC 2181).
Tomando en cuenta que conmemoramos que Jesús nos dio y dejó su paz (Jn 14, 27), al dar la paz puede decirse “La paz del Señor esté siempre contigo”, a lo cual se responde “Amén” (IGMR 154). Hay que señalar que el saludo de la paz no es un gesto obligatorio.
La iglesia enseña que cada parte de la misa es necesaria. La causa y duración de tu retraso afectan lo pecaminoso que sea. Si se te descompone el carro y llegas 20 minutos tarde a la última misa del día, entonces no cometiste ningún pecado.
Dirigimos la mirada a nuestro Creador, reposando del trabajo habitual, como nos enseña la Biblia. Los primeros cristianos empezaron a celebrar el día de la semana en que resucitó Jesucristo como el día de fiesta semanal santificado en honor del Señor.
Entre las Misas de difuntos, la más importante es la Misa exequial que se puede celebrar todos los días, excepto las solemnidades de precepto, el Jueves Santo, el Triduo pascual y los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua.