Se entiende por impacto económico del turismo, la medida de los beneficios y, también, de los costes económicos generados por el desarrollo de esta actividad. Los niveles de referencia suelen ser el local o municipal, el regional, el estatal y el internacional.
Aumento de ingresos: Mejora la economía local y la calidad de vida. Inversión en infraestructuras: Mejora de caminos, aeropuertos, redes de servicios, etc. Diversificación económica: El turismo puede reducir la dependencia de otras actividades económicas.
En turismo los impactos ambientales se pueden ver desde dos puntos de vista: a) la influencia de los proyectos del ambiente, y b) la influencia del ambiente sobre los proyectos turísticos. Esta bidireccionalidad es especialmente evidente cuando se considera a los afectados por los proyectos.
El turismo social tiene un impacto positivo en la calidad de vida de las personas. Al tener la oportunidad de viajar y descubrir nuevos lugares, las personas pueden desconectar del estrés diario y disfrutar de un tiempo de descanso y relajación.
Dentro de los impactos económicos positivos, el turismo genera oportunidades de empleo (Gu y Ryan, 2008), mejora la economía local (Gursoy y Rutherford, 2004), contribuye a aumentar el nivel de vida de la población local y mejora las oportunidades de inversión en nuevos negocios (KwDyer et al., 2007).
El impacto positivo puede manifestarse de diversas formas, como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la conservación de recursos naturales, la protección de la biodiversidad, la promoción de prácticas sostenibles en la cadena de suministro, el fomento de la economía circular, entre otras.
Las rutas turísticas pueden tener un papel fundamental en la promoción del desarrollo regional y la integración, ya que propician la creación de redes en una región o entre varias regiones, impulsando las oportunidades de creación de empleo y de negocios que facilitarían su desarrollo.
Por esto, la importancia del turismo radica no solo en abrir puertas a nuevas culturas, experiencias y paisajes únicos, sino también en su profundo impacto en las economías, sociedades y el medio ambiente.
Turismo de Bajo Impacto: Es aquel turismo donde sus actividades e infraestructura respeta la capacidad de carga, intensidades de uso establecidas y/o límites de cambio aceptable determinados para la zona o sitio donde se desarrollan, y por consecuencia sus impactos negativos son controlados y manejados.
En general, el modelo de turismo sustentable conlleva la coordinación de los tres pilares de la sustentabilidad (economía, ecosistema y sociedad), la creciente “sensibilización” del turista en aspectos ecológicos y sociales, y el mayor empoderamiento de la actividad por parte de las sociedades receptoras.
Modificación y destrucción del hábitat de flora y fauna terrestre y acuática. Cambios de uso de suelo forestal. Generación de residuos peligrosos. Contaminación de suelos y cuerpos de agua por emisiones líquidas (descargas de aguas residuales, aceites, lubricantes e hidrocarburos).
Sin duda, el turismo es uno de los pilares fundamentales de la economía española. En 2024, representó el 13% del PIB, generando 208.000 millones de euros y manteniendo a España como uno de los destinos más visitados del mundo.
En este caso, el impacto económico transversal del turismo se mide con el cálculo de multiplicadores del turismo en la actividad económica total a nivel nacional.
El turismo tiene un impacto significativo en la economía de los países que lo reciben. Genera empleo, impulsa la inversión en infraestructura y servicios, y contribuye al desarrollo de la cultura y la identidad de las comunidades locales.
El turismo impacta sobre las sociedades receptoras y emisoras, impacta en el desarrollo territorial y en el medioambiente de los espacios turísticos receptores; también en la cultura, estructura social e identidad de los destinos turísticos. Tampoco se escapan de este impacto las sociedades emisoras.
Su impacto es importante, tanto en las comunidades receptoras como en las emisoras. En estas deja huella en su desarrollo territorial, provoca impactos ambientales, modifica los espacios de acción, influye en la cultura e identidad de los anfitriones, en la estructura social, etc.
El impacto es la consecuencia de los efectos de un proyecto. Los impactos y efectos se refieren a las consecuencias planeadas o no previstas de un determinado proyecto; para ellos, los efectos generalmente se relacionan con el propósito mientras que los impactos se refieren al fin.
La evaluación de impacto ambiental es un instrumento de la política ambiental, cuyo objetivo es prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente así como la regulación de obras o actividades para evitar o reducir sus efectos negativos en el ambiente.