Tailandia es una potencia industrial en el Sudeste Asiático. Sus principales sectores de fabricación son la automoción (conocido como la "Detroit de Asia" por producir más de 2 millones de vehículos), la electrónica, la joyería (donde se producen marcas como Pandora), y la industria alimentaria, destacando como el mayor exportador mundial de atún enlatado.
5 millones de toneladas de maíz; 4,7 millones de toneladas de caucho natural (mayor productor del mundo); 3,8 millones de toneladas de mango (incluido mangostán y guayaba) (tercer productor mundial, solo por detrás de India y China);
Tailandia es el mayor exportador mundial de atún enlatado y un importante productor de alimentos no perecederos, como frutas deshidratadas, productos de coco, aperitivos de arroz, pastas de curry y condimentos. Los fabricantes de alimentos tailandeses tienen amplia experiencia en el cumplimiento de las normativas de exportación en diversos mercados.
El arroz es el cultivo más importante y Tailandia es el mayor exportador en el comercio mundial. Otros productos agrícolas que se producen en cantidades significativas son tapioca, caucho, cacao, cereales y azúcar. La industria alimentaria tailandesa exporta cada vez más comida procesada como piña.
En Tailandia merece la pena comprar artesanía tradicional, ropa hecha a medida o de marcas locales, cosmética natural y productos gastronómicos. Los precios son excelentes, pero prepárate para regatear con una sonrisa en los mercados callejeros.
¿La ropa fabricada en Tailandia es de buena calidad?
Sí, Tailandia cuenta con una industria textil consolidada, reconocida por la alta calidad de sus tejidos, su mano de obra cualificada y sus precios competitivos. El país es una opción popular para marcas de moda, ropa deportiva y prendas a medida.
El souvenir más famoso de Tailandia es la seda tailandesa, especialmente la seda Jim Thompson de alta calidad. Otros artículos populares son los pantalones con estampado de elefante, los inhaladores Ya Dom y las estatuas de Buda talladas a mano en madera.
Sí, comprar ropa en Tailandia es muy barato, especialmente la ropa ligera, veraniega o de fabricación local. Sin embargo, la calidad varía y las marcas internacionales suelen costar lo mismo que en tu país.
En Tailandia no se puede tocar la cabeza porque se considera la parte más sagrada, elevada y pura del cuerpo, donde reside el alma. Tocar la cabeza a alguien, incluso a los niños, es una grave falta de respeto que puede interpretarse como una violación de su espacio espiritual.
Además de prendas de ropa como vestidos y bolsos hechos a mano, otros de los productos artesanales más populares son su cerámica y la cestería de diferentes estilos: cestas, sombreros, muebles, etc.
¿Qué ocurre a las 8 de la mañana y a las 6 de la tarde en Tailandia?
Todos los días a las 8 de la mañana y a las 6 de la tarde, el himno nacional tailandés se reproduce en muchos lugares públicos de Tailandia. Fue un momento impactante que pude presenciar y capturar.
Por ello, la mayoría de los tailandeses desaprueban las muestras públicas de afecto. Si bien es aceptable tomarse de la mano en público, besarse y abrazarse están prohibidos; en los recintos de los templos, todo, incluso tomarse de la mano, se considera inapropiado.
Tailandia destaca por su increíble variedad de frutas tropicales frescas, dulces y aromáticas todo el año. Entre las más típicas y populares destacan el Mango (servido a menudo con arroz glutinoso), el Mangostán (la "reina de las frutas"), el Rambután peludo y el Durián (el polémico "rey de las frutas", famoso por su fuerte olor).
Trabajar como profesor en Tailandia es uno de los trabajos más comunes entre los extranjeros, y siempre que conoces a alguien nuevo viviendo allí el 90% de las veces te preguntará si trabajas como profesor o en su defecto, si trabajas en la industria del turismo.
¿Con 100 dólares al día es suficiente en Tailandia?
Los mochileros pueden disfrutar de las maravillas de Tailandia por tan solo 30 dólares al día, mientras que el lujo se puede conseguir por solo 100 dólares al día. La mayoría de los viajeros se situarán en algún punto intermedio entre estas dos cifras, dependiendo de los destinos que visiten y la calidad del alojamiento que busquen.